Madrid 19/12/2016 – Por primera vez, la energía fotovoltaica se ha convertido a lo largo de 2016 en la forma más económica para obtener electricidad, incluso por encima de la eólica.
Además, este liderazgo se produce “sin subvenciones”, según informa al respecto Bloomberg New Energy Finance (BNEF).
Si se compara con otras formas de energía alcanza en costes a los combustibles sólidos y llega a ser la mitad del carbón.
El cambio a las energías limpias es más caro en los países desarrollados, donde la demanda es plana e incluso decae, por lo que los grandes proyectos se están produciendo en los que están en vías de desarrollo.
Las estimaciones más optimistas dicen que en algo menos de una década se alcanzará el tope de uso de combustibles fósiles.
En el caso de la acuicultura, la incorporación de la energía solar y eólica se ha incorporado aunque no a la velocidad que hubiera sido deseable, muchas veces por falta de información al respecto de las ventajas o por no haber un conocimiento avanzado de las potencialidades dentro de la industria.
Un ejemplo de esto es el proyecto Aquasef liderado por Ariema, en colaboración con el Centro Tecnológico CTAQUA y la empresa Esteros de Canela SA que busca probar diferentes métodos de producción de energía limpia y sostenible y su aplicación en la acuicultura Sur Atlántica.

