Bruselas 23/03/2015 – Los investigadores están dispuestos a resolver viejos problemas con nuevas soluciones a través de la Economía Azul y la biotecnología marina, aseguran desde la revista de la Comisión de Asuntos Marítimos y Pesca.
Para ello ponen como varios ejemplos. En Gales, una compañía está desarrollando un proceso para convertir las medusas en colágeno de aplicación médica para los huesos y tratamientos de heridas.
De otra parte, en Unilever están experimentando con una alternativa ecológica para evitar que las bacterias se adhieran a las superficies sucias. En España, FARMAMAR ha desarrollado Yolendis, un medicamento antiviral extraida de un tunicado con el que se combate el cáncer.
Y es que, como señalan en la revista, a pesar de estos y otros avances, “sólo un pequeño porcentaje de los cercas de un millón de organismos y mil millones de microbios marinos han sido testados para comprobar su utilidad".
Un nicho de investigación en el que la acuicultura tiene mucho que decir. A pesar que la Comisión diferencia en su programa de Economía Azul entre biotecnología y acuicultura, ambas disciplinas comparten mucha filosofía en común.
Mientras la biotecnología tiene sus fundamentos en la tecnología que estudia y aprovecha los mecanismos e interacciones biológicas de los seres vivos, en especial los unicelulares mediante un amplio campo multidisciplinario, la acuicultura es el conjunto de actividades, técnicas y conocimientos de crianza de especies acuáticas vegetales y animales.
De hecho, un buen manejo de las condiciones de cultivo y crianza son fundamentales para garantizar el control de la calidad del experimento, la trazabilidad, y las posibilidades de ser replicados de manera continua.
Pero, ¿por qué esta diferencia entre acuicultura y biotecnología? Puede ser por qué se asocia el concepto de acuicultura con la cría de peces y la biotecnología a la de microorganismos. Sin embargo es importante destacar y hacer saber que los primeros tunicados a los que hace referencia la Comisión para desarrollar el fármaco yolendis, fueron tomados de un estero de Huelva, en Andalucía.
Por otra parte, no será posible obtener compuestos de interés de las microalgas si estas no son cultivadas bajo condiciones controladas. Es importante destacar que, en ocasiones, los biocompuestos de las microalgas se obtienen sometiendo a éstas microorganismos a determinadas condiciones de luz y temperatura.
Aunque es un concepto generalizado que la acuicultura busca la forma de garantizar alimentos marinos saludables para la población y la biotecnología busca aislar compuestos orgánicos aplicables en industrias tan variadas como la farmacéutica, agricultura, medio ambiente y medicina; las diferencias entre una disciplina y otra no es tan evidente.

