Mundial 20/07/2018 – La Asociación de Empresas de Recolección del krill (ARK) se ha comprometido con los ambientalistas de Greenpeace para crear una red de áreas marinas protegidas de ecosistemas frágiles en el Océano Antártico, lo que será clave en la protección de pingüinos, focas, ballenas y otras especies de este ecosistema.
La decisión, que abarca al 85 por ciento de la industria, también abarca el apoyo a la creación del Santuario Marino del Mar de Weddell, lo que significa que ya no se interpondrán en la reunión de octubre próximo de la Comisión del Océanos Antártico que busca una decisión sobre la creación del que será el mayor santuario marino del planeta.
El krill antártico (Euphausia superba) es, con mucho, la especie más capturada el Antártico, con una tendencia creciente desde mediado de los noventa, según señala al respecto el informe SOFIA 2018 de la FAO.
Debido a su alto coste de producción, la harina y aceite de pescado rica en Omega3 tiene como destino principal el consumo humano directo, y de una manera más restringida la acuicultura.

