Jose Pedro Cañavate /@misPeces
Faro (Portugal) 27/03/2019 – Las microalgas son a día de hoy una de las fuentes más prometedoras de ingredientes de alto valor en la industria alimentaria, cosmética y farmacéutica, entre otras, gracias a la composición de metabolitos de alto valor de estas.
Sin embargo, y a pesar de las numerosas especies existentes en la naturaleza, no todas pueden ser industrializadas para ser producidas en grandes volúmenes manteniendo su estructura celular intacta. Durante la manipulación, las microalgas son sometidas a procesos de cultivo en fotobiorreactores, centrifugación, congelación y deshidratación. Durante todas estas fases, las células ven afectada su integridad estructural y bioquímica que puede llegar a comprometer la calidad nutricional del producto final.
Como señala al respecto el experto Jose Pedro Cañavate, investigador del IFAPA Centro El Toruño, es posible preservar esta calidad a través de técnicas de microencapsulación, utilizando compuestos que generen una película protectora en torno, tanto a células individuales de microalgas como a grupos aglutinados de éstas, según sea el destino final del producto.
Esta tecnología de micropulverización y secado, que todavía está en una fase inicial de desarrollo ya ha sido probada con éxito con algunas especies, por ejemplo, Tetraselmis chuii, lo que permitirá en un futuro minimizar los daños producidos en las células preservando la estabilidad de la membrana con los más óptimos indicadores de oxidación lipídica, capacidad oxidante, así como de los compuestos específicos que las distintas especies de microalgas pueden aportar como los pigmentos, polifenoles y vitaminas.

