Madrid 8/05/2017 – El consumo de pescado y marisco en los hogares españoles fue de 1,11 millones de toneladas métricas en 2016 registrándose así una caída de -3,1 por ciento respecto al año anterior.
Al igual que el volumen, el valor de esta producción con 8.886 millones de euros registró una caía de -0,9 por ciento, más suavizada de lo esperado como consecuencia del incremento el precio medio del 2,3 por ciento, que se situó en 7,94 euros por kg.
Los hogares destinaron el 13,25 por ciento del gasto en alimentación y bebidas a la compra de pescado y marisco, lo que representa un gasto per cápita de 202,44 euros y un consumo de 25,49 kg por persona y año, un 1,6 por ciento menos que en 2015.
La caída progresiva del consumo de pescado y marisco en los hogares desde hace 7 años es una cuestión de preocupación entre toda la cadena de valor del producto. Salvo el consumo de conservas, el resto de subsectores han visto reducido su cuota en el largo plazo.
Dado el bajo grado de transformado de los productos acuícolas españoles, a excepción de la trucha, el comportamiento del consumidor sobre el pescado fresco es el más importante. Dicho esto, el consumo de pescado fresco representa el 45,3 por ciento del volumen del total consumido, siendo el tipo principal de 2016.
El consumo medio per cápita de pescado fresco fue de 11,54 kilos, seguido de mariscos, moluscos y crustáceos con una cantidad de 6,71 kg por persona y año.
El valor el pescado fresco decreció de forma moderada -0,5 por ciento, gracias al incremento del precio medio de 2 por ciento y que cerró con 7,43 euros por kg.
Los hogares destinaron 5,61 por ciento del presupuesto para alimentación y bebidas a la compra de pescado fresco, lo que implica un gasto per cápita de 85,81 euros, algo superior al 1,1 por ciento a lo invertido durante el año anterior.
En el caso concreto del pescado fresco, el consumo fue de 11,54 kilos, un 0,9 por ciento menos que en el año 2015. En esta categoría entran la merluza fresca, la sardina o el boquerón, el atún y el bonito, la trucha fresca, el lenguado fresco, el bacalao fresco, la caballa fresca, el salmón fresco, la lubina, la dorada, el rodaballo, el rape, y otros pescados frescos.
Otro dato importante a tener en cuenta es el del perfil del consumidor. Según la estadística del Ministerio, casi la mitad del consumo se realiza en hogares formados solo por adultos. El 30,8 por ciento del volumen del pescado fresco corresponde a hogares formados por retirados. Le siguen los hogares formados por parejas adultas sin hijos, con el 15,1 por ciento del volumen.
Galicia, Castilla y León, Asturias y País Vasco son las Comunidades Autónomas con mayor consumo relativo en este formato, mientras que los Archipiélagos, como la Región de Murcia que son las que menos consumen comparativamente.

