Santiago de Compostela 17/12/2012 - La Xunta de Galicia desarrolla un proyecto para iniciar el ciclo reproductivo del mejillón de río en la piscifactoría do Veral, en Lugo, que ya cuenta con las instalaciones precisas y el laboratorio de apoyo para esta iniciativa.
Se trata de una acción integrada en el proyecto Margal Ulla, que cuenta con financiación de los Fondos Life+Naturaleza y Biodiversidad, para preservar y mejorar las poblaciones de esta especie (Margaritifera margaritifera) y también del topo de río (Galemys pyrenaicus).
El director general Conservación da Natureza, Ricardo García Borregón, ha trabajado en una jornada de trabajo en la que se analizaron los resultados del inventario de la especie en ocho de los ríos de la cuenca, de los que solo en los ríos Arnego y Alto Ulla se localizan colonias extensas y densas, mientras que en la subcuenca del Deza los ejemplares se encontraron aislados y dispersos a lo largo del río.
Para la realización de los muestreos se visitaron más de 1.000 tramos de la cuenca y, en zonas, como el Ulla a partir de la presa de Portodemouros, mediante el empleo de equipos de buceo con escafandra autónoma, con los que los buceadores recorrieron más de 45 kilómetros, en los que localizaron individuos aislados.
Sin embargo, en el muestreo en la zona baja de la cuenca se localizaron colonias de otras especies de bivalvos amenazados, como Unio delphinus y Potomida littoralis, pero también una "extensa" colonia de la especie invasora Corbicula fluminea, llamada almeja asiática, que supone una grave amenaza para algunas especies autóctonas.
En cuanto al estudio genético, primer paso para desarrollar el plan de conservación propuesto, los resultados indicaron que la variabilidad genética del mejillón de río en los tramos analizados es "muy baja", aunque, por el contrario, la diversidad genética mostró importantes diferencias entre las subcuencas.
Ello se puede deber al aislamiento causado por la fragmentación del medio y la pérdida de calidad de los cursos, que se acentúa porque las hembras de esta especie pueden funcionar como hermafroditas alternativos cuando la densidad poblacional alcanza niveles críticos.
Esta fue la razón por la que se optó por trasladar el proceso de cultivo de la especie en condiciones controladas a la citada piscifactoría lucense, donde en septiembre se infestaron 900 truchas en cuyas branquias se cultiva la simiente de mejillón que se podrá obtener a partir de abril, para reforzar la mermada población de la especie.

