Barcelona 24/04/2018 – Alimentos más saludables y locales son dos de las tendencias que marcarán el futuro del consumo de productos frescos en el mundo de aquí a 2030. Así lo destaca el estudio “Las nuevas tendencias del consumidor de alimentos frescos” elaborado por Kantar Worldpanel para Mercabarna y que ha sido presentado recientemente por el mercado de abastos.
Otros datos a tener en cuenta están el que cada vez habrá más gente en el mundo con una población envejecida, más rica, con menos tiempo y más tecnológica.
El estudio se ha centrado en las demandas del nuevo consumidor de alimentos frescos en Europa (con especial referencia a España, Francia, Gran Bretaña y Alemania), los Estados Unidos y Asia (China).
Teniendo en cuenta estas tendencias, habrá dos segmentos de consumidores muy importantes en los países estudiados, con dos tipos de demandas muy diferentes, que ya se están vislumbrando en la actualidad.
Por un lado, las personas de más de 60 años, que cada vez serán más numerosas por los avances de la medicina, y, por otro, la población general compradora de alimentos fuera de esa franja de edad con otros hábitos. Ambos segmentos estarán mucho más solos que ahora, por los cambios socioeconómicos que ya se están observando en la actualidad (personas mayores que viven solas, descenso de la natalidad, aumento de la población single ...).
Las personas de más de 60 años, cuentan con más tiempo libre y muestran preocupación por cuidar su alimentación. Por ello, el 47 por ciento del gasto en productos frescos que consumen actualmente es de frutas y hortalizas, y esta partida irá en aumento. De este consumo, el 10 por ciento es de pescado, cifra que se mantendrá. También ingieren actualmente un 44 por ciento de carne, pero este porcentaje irá disminuyendo a la vez que consumirán más pollo y carnes ecológicas.
Como esta franja poblacional dispone de tiempo, irá con mucha más frecuencia a comprar y mostrará preferencia por adquirir packs pequeños debido a sus dificultades para transportar peso. Este perfil de edad más avanzada muestra preferencia por el pequeño comercio de proximidad o de conveniencia, siempre que éste se adapte a sus necesidades, un trato personalizado y una buena relación calidad-precio dado que disponen de poco dinero, en general, pero tienen mucha experiencia en el producto fresco.
La población compradora de menos de 60 años, tendrá un poder adquisitivo más elevado, en general, según el estudio de Kantar, pero dispondrá de menos tiempo para comprar y cocinar. En España, de 2015 a 2017, el tiempo que se destina a la cocina se ha reducido de un 50 a un 45 por ciento, y se reducirá mucho más, según este estudio. Por lo tanto, el gasto alimentario del hogar disminuirá considerablemente y aumentará el gasto en el sector HORECA (hostelería, restauración y catering) y los productos alimenticios que ahorren tiempo en la cocina. Esto conlleva un descenso de la compra de alimentos frescos, a través de los canales tradicionales y un incremento en los de fuera del hogar.
Este segmento de población comprará más en los supermercados porque allí se podrán abastecer de todo de una sola vez. Tendrá un perfil más tecnológico (en Europa, dentro de 8 o 10 años, el ecommerce tendrá, de media, el 10 por ciento de la cuota de mercado con respecto a la alimentación). Se trata de un segmento exigente en cuanto a la información sobre el producto con preferencia sobre los alimentos saludables, locales y ecológicos, y están dispuestos a pagar el sobre coste que ello pueda suponer.

