Por Alejandro Güelfo, editor de misPeces
El descenso de la producción en España de juveniles de dorada y de lubina en 2015 debe ser analizado con calma para poder sacar conclusiones acertadas de qué está pasando en nuestras empresas para que las caídas hayan sido del 40 por ciento y 42,53 por ciento respectivamente. Esta grave circunstancia podrían convertirse en el medio plazo en un factor limitante al crecimiento de la actividad y crea una mayor dependencia a la importación desde terceros países para poder mantener los ritmos de crecimiento previstos en el Plan Estratégico Plurianual.
Un ambiente de cierta preocupación que en realidad refleja también una oportunidad de negocio. Este escenario ya se veía venir después de que Cupimar, uno de los mayores criaderos de nuestro país, decidiera dejar la producción y venta de juveniles de dorada y lubina, para centrarse en su producción de lenguados.
Mas recientemente los problemas sanitarios del criadero cántabro de Tinamenor con la lubina que obligó al vacío sanitario y sacrificio de sus peces, y posterior entrada en fase de liquidación, y el rumoreado cierre de un criadero de lubina en la Bretaña francesa han hecho el resto.
España cuenta con empresas y personal altamente cualificados para poner en marcha líneas de producción de juveniles de ambas especies de manera que puedan proveer tanto al mercado nacional, como a los granjeros portugueses -totalmente dependientes de la importación - y al emergente mercado del Norte de África y Oriente Próximo.
Las grandes empresas tienen solucionado el problema por su integración vertical que les permite el autoabastecimiento. Por tanto, se trata como siempre de un problema del pequeño y mediano granjero.
Aquí subyace también como caso de estudio el difícil cumplimiento de los objetivos de crecimiento del Plan Estratégico Plurianual de la Acuicultura Española, que prevé que anualmente el volumen de producción irá incrementándose un 4 por ciento. De ser así, el crecimiento de la oferta de juveniles debería ir acompañando esta previsión.
La actual producción de juveniles de dorada en España permite pensar que el abastecimiento local está garantizado para las algo menos de 17.000 TM previstas para el próximo año (si crece un 4 por ciento más).
El problema viene con la lubina, ya que los 24,9 millones de juveniles producidos en 2015 alcanzan a abastecer tan solo el 40 por ciento de la demanda local y obliga a las granjas españolas a importar el resto.
Por tanto se abre ante nosotros una oportunidad que merece prospectar, ya que, si nosotros no somos capaces de aprovechar, si lo serán otros.


