Granada 24/01/2013 – Los altos costes que las harinas de pescado están experimentando en los últimos años están obligando a un ingente esfuerzo para encontrar materias primas alternativas eficaces.
Una de estas vías de investigación se orientan hacia la alimentación de peces carnívoros como el salmón, u omnívoros como la dorada, con dietas vegetales, reduciendo de esta manera la dependencia a las harinas de pescado de origen extractivo. En ese camino han encontrado un aliado, la taurina, un ácido sulfónico aminado, cuya relevancia ha ido ganando peso con el paso del tiempo.
Como explica el profesor de Fisiología Animal de la Universidad de Granada (UGR), Félix Hidalgo Puertas, a misPeces, “la adición alimentaria de taurina incrementa el crecimiento y el rendimiento alimentario en peces carnívoros como trucha y salmón; y en especial, en los marinos como la platija, la dorada japonesas, la seriola, la palometa, el rodaballo, o la lubina”.
Y al contrario, señala el profesor de la UGR, “la carencia de taurina en dietas con poca o ninguna harina de pescado, deprime el crecimiento y provoca el síndrome del hígado verde y anemia”.
Entre otras virtudes de este elemento en el organismo de los peces está el que cumple funciones neuromoduladoras y reguladoras del flujo iónico del calcio.
También, añade Hidalgo, “es necesaria para el desarrollo visual, neural, intestinal y muscular; forma parte de las sales biliares conjugadas que sirven para la digestión y absorción de las grasas y actúa como transportador de vitaminas liposolubles; es antioxidante, hipolipemiante e hipocolesterolemiante. Interviene en la osmorregulación y en la protección de la membrana celular”.
Así como se le atribuyen propiedades atrayentes y estimulantes alimentarios.
En general, añade Félix Hidalgo, se considera un nutriente semiesencial para animales carnívoros y omnívoros porque, “aunque el organismo puede sintetizarlo a partir de la cisteína (a su vez derivado metabólico del aminoácido esencial metionina), la tasa de síntesis puede ser insuficiente en determinadas circunstancias, en las que se necesitaría un aporte alimentario extra”.
En peces, la capacidad de síntesis de taurina parece depender de la especie y de la edad del animal. Así, por ejemplo, señala el profesor de la UGR, “la taurina es un nutriente esencial para la platija japonesa o para la lampuga”.
“Se puede generalizar diciendo que las larvas y los juveniles de muchos peces marinos no producen suficiente taurina endógena como para satisfacer sus necesidades. La harina de pescado sería capaz de cubrir esas necesidades, pues es rica en taurina, pero no así las harinas vegetales que carecerían de ella. Afortunadamente la taurina puede sintetizarse industrialmente y está disponible comercialmente para suplementar las dietas “vegetarianas”.
Actualmente la producción de este ingrediente “clave” en la mejora del rendimiento de los piensos con materias primas vegetales lo controlan empresas Chinas; ya que su empleo en bebidas energéticas está ampliamente extendido.

