Ladislao Luna (2º izq) durante su presentación en XIV CNA /C.Cabrera - misPeces
Gijón 26/09/2013 - Sin estrategias a largo plazo, cualquier esfuerzo que haga una empresa por diferenciarse a través de la diversificación del producto fracasará. Esta es la principal idea que quiso transmitir Ladislao Luna, director del Grupo de Trabajo de Gestión Económica para el Desarrollo Sostenible del Sector Primario de la Universidad de Cantabria, durante su intervención en el XIV Congreso Nacional de Acuicultura.
El economista, que participó en la sesión sobre “Nuevas tendencias y realidades en transformación y nuevos productos acuícolas” del XIV CNA, expuso los distintos trabajos en los que ha participado el Grupo de Investigación en Gestión Económica para el Desarrollo de la UC y donde se han generado numerosos datos académicos que ponen de manifiesto que existen nichos de mercado para la dorada y la lubina; pero la conquista de estos mercados “no se puede hacer a través de estrategias a corto plazo”, ya que éstas conducen a luchas de precios.
Entre las posibles soluciones apuntó a generar valor con la diferenciación del producto. Pero en este punto advirtió, “para ello tienes que tener escala para diferenciarlo y perdurarlo en el tiempo, sacarlo al mercado con recursos financieros, inversión y perseverancia en esta financiación”.
Como investigadores, destacó el economista de la Universidad de Cantabria, debemos ayudar a que las empresas encuentren ventajas competitivas que les permita seguir en el mercado, “ya que si no lo conseguimos nosotros, vendrán otros que si lo harán”.
Las ventajas competitivas de la acuicultura son muchas, y deberían ser suficientes para que esta actividad hubiese tenido un desarrollo mucho más grande en España. Sin embargo, algo se está haciendo mal que no permite este esperado despegue.
Desajustes en la oferta de la demanda, reducida escala de las empresas, problemas financieros, subvaloración de los productos de la acuicultura, debido a un mal comienzo por camuflar productos acuícolas como extractivos, son algunos de los problemas de gestión que no permiten que la actividad despegue.
La gestión económica y comercial de la acuicultura no se está haciendo bien, debido a un tamaño poco apropiado de las empresas y las dificultades por las que pasan. “Lo urgente no puede comerse lo importante”, señaló.
“La acuicultura debe ser una actividad que genere valor a la sociedad y las empresas deben ganar dinero con esta actividad”, subrayó.

