Haití 13/01/2015 - Un proyecto de Manos Unidas y Fundación española Nuestros Pequeños Hermanos (PHN) han puesto en marcha en Haití una piscifactoría que permitirá a más de 1.000 niños comer pescado al menos una vez por semana para evitar así la desnutrición.
El proyecto ha sido presentado en el quinto aniversario del terremoto que asoló la isla y dejó más de 300.000 muertos y un millón de personas sin hogar.
El proyecto pretende también incentivar la economía local formando a más de 100 mujeres jóvenes, lo que beneficiará a unas 1.500 familias de barrios marginales de Puerto Príncipe.
En una primera fase la producción estimada es de 2.000 kilos anuales. Más adelante esperan duplicar la producción hasta los 4.500 kilos anuales. De estos, el 75 por ciento se destinará a autoconsumo en los centros de acogida y acción solidaria, como el Hospital de Niños de Saint Damien. El 25 por ciento restante se comercializará en los mercados de los barrios marginales de Puerto Príncipe.
La iniciativa, implementada previamente en Honduras y México y puesta en marcha con una inversión total de 247.500 euros, integra de manera transversal los enfoques establecidos en el Plan Director de Cooperación Española, que abarca tanto el aumento de las capacidades humanas como la generación de empleo y la educación para el desarrollo.
Además, es coherente con el Plan de Reestructuración Nacional del Gobierno de Haití, por el que la Comisión Interina de Recuperación de Haití (CIRH) ha aprobado una serie de medidas de las Naciones Unidas para la recuperación post terremoto dentro del proyecto llamado Francisville. Por último, también se enmarca dentro de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas para 2015, ya que incide en la mayoría de las metas establecidas.
Haití es en la actualidad uno de los países más pobres y menos desarrollados del mundo, una situación que se ha agravado debido al terremoto de 2010. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 65 por ciento de la población haitiana vive por debajo del umbral de la pobreza y el 22 por ciento de los niños de 6 a 59 meses padecen desnutrición crónica.

