Irán 25/08/2020 – Los efluentes del proceso de crianza de la trucha arcoíris podrían ser reutilizados como fuente principal de alimento y medio de cultivo a gran escala de la Artemia parthenogenica, un pequeño crustáceo empleado en la alimentación larvaria.
El proceso de recuperación de la materia orgánica de estos efluentes ha sido descrito en un trabajo publicado en la revista Aquaculture. La propuesta de los científicos iraníes de las Universidades de Urmia y Hormozgan pasa por un primer tratamiento de filtración de las aguas, para remover la componente zooplanctónica no deseada, y un segundo paso de secado de la materia orgánica.
Posteriormente, esta materia orgánica se desmenuza hasta lograr un tamaño de partícula muy fino (50 μm) ideal para que las Artemias puedan llevar a cabo su ingesta con facilidad.
Este proceso de revalorización de la materia orgánica tendría un doble efecto. Por un lado se conseguiría utilizar el agua como medio de cultivo de la microalga Dunaliella tertiolecta, y por otro, permitiría reducir la cantidad de esta microalga en la dieta de la Artemia.
En el estudio los autores testaron tres dietas, todas ellas con un porcentaje de sustitución de la microalga Dunaliella tertiolecta (suspensión de 18×106cells ml−1) muy elevado (95%, 85% y 75%).
De acuerdo con los resultados registrados en la investigación, el crecimiento y la tasa de supervivencia de las artemias fue aceptable en todos los ensayos y, por ello, destacan los autores, la sustitución de las microalgas por la materia orgánicas de los efluentes es viable en el cultivo de la artemia.
Asimismo, desde el punto de vista nutricional, las artemias alimentadas con un 75 por ciento de materia orgánica y 25 por ciento de microalga fueron las que tenían mayor contenido de ácidos grasos.
En los cultivos a gran escala, señalan los investigadores, la materia orgánica procedente de los efluentes, además de jugar un papel directo como alimento, actúa indirectamente sobre el cultivo al incrementa la cantidad de materia orgánica que se encuentra suspendida en el medio, propicia la proliferación de bacterias y, por tanto, la formación de los flóculos que, como es sabido, favorecen el desarrollo de los cultivos de Artemia.
Aunque el nuevo enriquecimiento no sea definitivo y queden pendiente los ensayos con peces para demostrar la viabilidad de las artemias obtenidas con este protocolo, el trabajo incita al aprovechamiento de los efluentes y supone una oportunidad para mejorar la industria acuícola iraní, donde por falta de normativa en materia medioambiental, las instalaciones vierten las aguas residuales directamente al medio natural.
Referencia:
Mohammad Reza Gharibi, Ahmad Noori, Naser Agh, Behrooz Atashbar, Rainbow trout farm effluent as a potential source of feed and medium for mass culture of Artemia parthenogenetica, Aquaculture, Volume 530, 2020

