Leandro Rodríguez (Universidad de Cuba) /@misPeces
Puerto Real (Cádiz) 31/10/2019 – El investigador de la Universidad de la Habana, Leandro Rodríguez Viera, ha cerrado el ciclo de conferencias de excelencia del Campus del Mar (CeiMar) con una ponencia sobre la “Acuicultura en Cuba”, donde ha realizado un recorrido por la historia de la acuicultura y su presente.
Como señaló el experto, la acuicultura moderna en Cuba se remonta a la década de los años sesenta; sin embargo, no fue hasta más tarde que comenzó a desarrollarse con mayor intensidad, sobre todo en especies dulceacuícolas en 111.000 hectáreas de embalses y microembalses del país. Además, cuentan con 26 centros de alevinaje y 37 granjas de engorde.
Las principales especies de cultivo son exóticas, como la tilapia nilótica (Oreochromis niloticus) introducida desde Perú, Ghana, Vietnam y Brasil; la tilapia aurea (Oreochromis aureus), introducida desde México; y la tilapia roja (Oreochromis spp), introducida desde Israel. También cuentan con bagre de canal, carpa plateada y carpa común, y en los últimos años clarias, introducidas desde África.
A pesar de ser un país con 5.746 km de costa y condiciones idóneas para el cultivo de especies marinas, hasta la fecha no ha habido un desarrollo digno de considerable a nivel industrial. A nivel experimental, algunas especies autóctonas se vienen investigando desde finales de los setenta, entre otras, los clupeiformes del tipo Harengula, el mugílido (Mugil curema), la mojarra rayada (Eugerres plumeiri), los lutjanus spp., la corvina rubia (Micropogonias furnieri), la mojarra brasileña (Eugerres brasilianus), o el robalo blanco (Centropomus undecimalis).
En el ámbito de los moluscos, existen productores de ostiones como la Crassostrea rhizophorae y la Crassostrea virginica; y con un mayor desarrollo los langostinos, concretamente, de la especie tropical, Penaeus vannamei, de la que se producen 1.280 TM, encontrándose las mayores empresas en el sureste de la isla.
Dentro de la maricultura, el experto destacó el cultivo de esponjas de la familia Spongillidae, que se ha venido desarrollando desde los años sesenta, y que hoy en día está dominado por el sistema en tenderetes verticales (long-lines) y el sistema rodador. Se trata, como comentó Leandro Rodríguez de una especie fácil de producir, que no requiere de altas inversiones y que permite obtener altos rendimientos. De todas, la especie que mejores resultados ha dado es la Hippospongia lachne.
En definitiva, y como explicó el experto, en total, y contando peces de agua dulce, langostinos y maricultura, la producción ha venido oscilando entre las 22.500 TM y las 37.000 TM en los últimos 20 años.
A pesar de que en Cuba todavía no se ha desarrollado una maricultura importante, las condiciones tanto de la costa como oceanográficas son ideales para su desarrollo y ofrece grandes oportunidades para futuros inversores, tanto de peces como de moluscos y crustáceos. Para ello, señaló, hay que contar con programas que impulsen la actividad, apostar por la formación de profesionales y personal técnico. Con el añadido que, en el caso de los peces, al tratarse de aguas oligotróficas, los productores no tienen el riesgo de eutrofización del medio.

