Roma 3/07/2019 – La producción mundial de langostinos en 2019 será similar a 2018, cuando casi se alcanzaron los 4 millones de toneladas métricas, y ante la perspectiva de “precios de mercado persistentemente bajos”, lo que seguirá siendo un desafío para los acuicultores.
El panorama no empeoró gracias al tirón de las importaciones de China que salvaron la industria de una crisis financiera importante y de gran alcance en 2018.
Ante este panorama de estancamiento de precios, muchos granjeros en el sudeste asiático están cambiando del langostino Vannamei al langostino tigre negro, que ofreció un mejor rendimiento en 2018.
En Asia las cosechas de la nueva temporada se producen en abril de 2019, y en Sudamérica será estacionalmente baja en Ecuador, México y otros países de la región. Sin embargo, y en comparación a 2018, se espera este año una mayor producción de langostinos en Ecuador.
Inicialmente los inventarios en Estados Unidos siguen siendo altos lo que ha provocado una caída de 12 por ciento de importaciones, manteniéndose de esta manera los precios a raya.
Los precios mayoristas de EE.UU. están siendo bajos y estables respecto a 2017, lo que ha alentado campañas promocionales a nivel minorista y de restaurantes, generándose un mayor consumo, reduciendo las existencias en el mercado.
Las importaciones de la Unión Europea serán bajas hasta que los suministros estacionales mejoren en Ecuador, país que exporta a este mercado con aranceles cero. En el caso del mercado japonés, no se espera una recuperación real, que en enero de 2019 ya fueron más bajas que las del año anterior.
Contrariamente a algunas predicciones, las importaciones en China durante enero a febrero de 2019 superaron todos los registros alcanzando las 104.000 TM, un 337 por ciento más que durante el mismo periodo de 2018. Esto trae, según señalan, cierta esperanza a los productores de langostinos para la próxima temporada.

