Guayaquil (Ecuador) 25/07/2017 – En junio, las cosechas ecuatorianas de langostinos alcanzó las 206.000 toneladas métricas, con un promedio de 36.401 toneladas mensuales. De seguir esta tendencia, a final de año se habrán superado las 400.000 toneladas métricas, continuando con la tendencia positiva y superando el máximo de 368.181 toneladas métricas superadas en 2016.
Así lo explicó Yahira Piedrahita, directora ejecutiva de la Cámara Nacional de Acuacultura de Ecuador, quien señaló que con esta producción, el país sudamericao acumula más de la mitad de la producción de langostinos de toda Latinoamérica. Los otros productores son México, Brasil, Honduras, Nicaragua y Venezuela.
El modelo productivo ecuatoriano es el extensivo. Esta producción se concentra en cinco provincias, Guayas (60 por ciento), El Oro (20 por ciento), Manabí (9 por ciento), Esmeraldas (9 por ciento) y Santa Elena (2 por ciento).
Es el segundo mayor producto no petrolero en importancia después del banano con 2.455 millones de dólares exportados y la generación de 195.000 empleos entre directos e indirectos, y el principal proveedor de este crustáceo a la Unión Europea.
A pesar de los incrementos de las cosechas el país ha sido capaz de poner este potencial con un modelo de producción extensivo en el que sólo se ha incrementado la superficie cultivable desde 1999 un 1,21 por ciento. El 64,2 por ciento de las granjas langostineras se encuentran en tierras privadas mientras que el 35,8 por ciento restante se ubican en áreas intermareales.
Estas bajas densidades de cultivo permiten reducir al máximo los riesgos de enfermedades y mejorar la eficiencia de la producción.

