María del Mar Barrios (CTAQUA) /misPeces
El Puerto de Santa María 17/12/2014 – Las empresas de acuicultura son conscientes de la importancia de los sistemas informatizados de control de la trazabilidad avanzada; no obstante, existen barreras relacionadas con la capacidad de gestión y los costes de implantar estos softwares que hacen que un gran número de las empresas del sector en Andalucía y Castilla La Mancha aún no lo tengan aplicados.
Son algunas de las consideraciones realizadas por María del Mar Barrios, directora técnica de CTAQUA, durante su ponencia “La trazabilidad y sus sistemas de aplicación en las empresas acuícolas” en el marco de las jornadas sobre el aseguramiento de la trazabilidad en la producción acuícola, del proyecto ACUITRACE II.
En este sentido, Barrios explicó que en una encuesta realizada a un número significativo de empresas del sector en Andalucía y Castilla La Mancha, el 53 por ciento reconoció no tener una aplicación informática específica implantada para llevar a cabo la trazabilidad de sus productos.
No obstante, como dato positivo, el 82 por ciento de estas empresas han manifestado que están o estarían interesadas en implantar un software de gestión específico; siendo el 64 por ciento las que han mostrado, además, interés en participar en el desarrollo de herramientas como Acuitrace.
Como conclusiones del trabajo realizado por CTAQUA, se ha destacado que las empresas de mayor tamaño, que coinciden con las que tienen mayor producción, son las que se interesan y aplican más este tipo de sistemas. Además, estas empresas, optan por sistemas diseñados a medida, y no por aquellos basados en herramientas comerciales existentes.
Por otra parte, el coste de este tipo de aplicaciones y su mantenimiento son las causas principales para no adquirirlas, así como el desconocimiento de las ventajas de aplicar este tipo de herramientas puede ocasionar rechazo.
Por todo ello, la directora técnica de CTAQUA aprovechó la ocasión para destacar la importancia de tener este tipo de herramientas implantadas en las empresas, ya que permite tener un sistema sistematizado de productos; son un prerrequisito para la implantación de sistemas de control de puntos críticos APPCC; y facilita la gestión y control de las tareas productivas en las empresas.
Por otro lado, indicó que en un mundo cada vez más globalizado y exigente, este tipo de herramientas aportan mayor seguridad alimentaria, mejoran la competitividad y pueden ser útiles para el control de fraudes y la competencia desleal.

