Frank Asche - U. Stavanger /@misPeces
Santiago de Compostela 10/07/2015 – La acuicultura es una industria altamente competitiva con una gran presencia de innovación y tecnología que, irremediablemente, se va a desarrollar en todo el mundo con diversas especies.
Según explicó Frank Asche, experto de la Universidad noruega de Stavanger, durante su intervención en el curso avanzado de economía de la pesca y la acuicultura celebrado esta semana en Santiago de Compostela, esto hace que la eficiencia de las empresas esté directamente relacionada con la capacidad de incorporar las innovaciones que se van produciendo, y debe ser vista como una vía para incrementar la producción manteniendo los costes.
La globalización y los cada vez menores costes de transporte, unidos al desarrollo de las cadenas minoristas, “que han perfeccionado la logística”, harán que las empresas que no apliquen las tecnologías más modernas de producción queden obsoletas y desplazadas del mercado. Por ello abogó por la búsqueda continua de la eficiencia en los aspectos técnicos, la localización y la escala de la producción.
En este desarrollo, y como en todos los procesos de producción biológicos, creará problemas ambientales que se irán superando y que, en América del Norte y en la Unión Europea, se están resolviendo a través de las certificaciones.
Paradójicamente y a pesar de que la Unión Europea y Estados Unidos parten en un momento inmejorable con industrias bien desarrolladas técnicamente y los mejores investigadores del mundo dedicados al desarrollo del sector, están perdiendo capacidad competitiva y esto es debido “a la gran regulación que existe y que forma una barrera a la producción eficiente”, concluyó el investigador.

