México 11/07/2018 – La empresa mexicana Earth Ocean Farms, localizada en La Paz, Baja California Sur, está apoyando la repoblación de totoaba (Totoaba macdonaldi) en el Mar de Cortés, una especie en peligro de extinción.
En total se han liberado 40.000 crías de totoaba, según informó al respecto la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).
Esta es la cuarta liberación para repoblar la totoaba en las mismas aguas de Bahía Concepción, ya que este tipo de acciones se vienen realizando desde 2015, ya que, desde 2013 la totoaba se viene criando y cultivando por Earth Ocean Farms.
En esta ocasión la suelta se ha realizado en la playa Santisapac, en Bahía Concepción del municipio de Mulegé, en una operación conjunta de la Semarnat, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), el estado de Baja California Sur y la ONG Earth Ocean Farms, una organización líder en acuicultura sostenible en aguas abiertas.
"Nuestra visión es proteger a esta especie para las futuras generaciones y desarrollar la industria de maricultura para el estado de Baja California Sur y México", señaló Pablo Konietzko, director de Earth Ocean Farms.
A su vez, el titular de la Semarnat, Rafael Pacchiano, se congratuló con esta cuarta liberación de ejemplares juveniles de totoaba y agradeció el esfuerzo conjunto.
"Lo que buscamos es un aprovechamiento sustentable de la totoaba para controlar el tráfico ilegal de la especie y ayudar a las comunidades del Alto Golfo de California", apuntó.
La totoaba es endémica del Golfo de California y llega a medir dos metros de largo y pesar hasta 150 kilogramos. Está considerada en riesgo de extinción y en la lista de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Este pez tiene una alta demanda en países asiáticos como China por su vejiga natatoria o buche, al que se le atribuyen diversas propiedades curativas y afrodisiacas, haciendo que se pague en el mercado negro entre 5.000 y 8.500 dólares el kilo.
Las redes de enmalle para la pesca de la totabas representan una de las mayores amenazas para la vaquita marina, la especie más pequeña de marsopa del mundo, también endémica de esta zona y de la que se calcula que quedan solo unos 30 ejemplares.

