Zaragoza 24/02/2015 – El jefe del Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Aragón, Manuel Alcántara de la Fuente ha mostrado su satisfacción por la mejora en la supervivencia de la almeja de río (Margaritifera auricularia), comúnmente conocidas como “margaritonas”, que aún así, cuenta con tan solo 6.000 ejemplares en España.
Como ya informábamos en misPeces hace un año aproximadamente, la mayor parte de estas margaritonas se localizan en el Canal Imperial de Aragón, y existe una pequeña cantidad en el Canal del Tauste, y otros 40 ejemplares repartidos por puntos del Ebro a su paso por Aragón.
La Margaritífera auriculata también es conocida como náyade. Está considerada hoy día como una de las más amenazadas del planeta y sólo se la encuentra ya en España y Francia, aunque en el país vecino se estima que existen poblaciones de más de 20.000 ejemplares en los cursos de agua que desembocan en el Atlántico.
Aunque el propio investigador ha reconocido no ser capaz de dar datos exactos de supervivencia, si observa que “una de las subpoblaciones muestra importantes síntomas de rejuvenecimiento” gracias a lo cual "ha comenzado a superar el factor de extinción principal".
Una vez realizada la reproducción, las larvas de la Margaritifera se adhieren a las branquias de peces hospedadores. Anteriormente hospedaban esturiones, aunque la construcción de presas en los ríos ha provocado el declive poblacional de este pez y ahora se alojan en salmónidos como la trucha o el salmón.
Esta peculiar forma de desarrollo larvario es a su vez el principal inconveniente para que la especie sea más abundante.
Otra de las amenazas a las que se enfrentan estas almejas de río son la competencia de “especies invasoras” como la almeja asiática o el mejillón cebra. La destrucción del hábitat por contaminación o por sucesos naturales como la desecación o las riadas y a las modificaciones artificiales de los ríos, entre otros riesgos se encuentran entre los peligros de extinción de la especie.
La comercialización de esta especies está prohibida, las sanciones por la recolección de estos moluscos está penada con 39.167,97 euros.

