Phuket 01/10/2010 – El crecimiento de la demanda de productos pesqueros y acuícolas en Latinoamérica y el Caribe no se detiene y las expectativas para 2030 se sitúan en el entorno de los 5,7 millones de toneladas de pescado doméstico, indicó Carlos Wurmann consultor en acuicultura y pesca de Award LTDA, durante la Conferencia Mundial de la FAO en Tailandia.
Estos datos fueron aportados por el experto chileno durante su revisión del desarrollo de la acuicultura en la región Latinoamérica y El Caribe (LAC). En su análisis explicó que la acuicultura en esta región está conformada principalmente por cuatro especies: salmónidos (salmón y trucha), langostino, tilapia, y mejillón. Habiéndose concentrado entre salmónidos y langostino el 80 por ciento del valor y el 66 por ciento de la producción en volumen de la región en el periodo 2005-2007.
Wurmann apuntó que el crecimiento de la acuicultura ha sido muy rápido, aumentando desde 8.400 toneladas por año en el periodo 1975-1977, a 1,7 millones de toneladas, por año, entre 2005 y 2007, y un valor de 7.033 millones de dólares en 2006. Estas cifras representan un incremento anual de 19,3 por ciento, lo que implica duplicar la tasa de crecimiento mundial que se sitúa en 8,3 por ciento durante el mismo periodo de 30 años.
A nivel general, existe registro de actividades de acuicultura en 32 países de la zona LAC en el periodo 2005-2007, donde Sudamérica es responsable del 81,8 por ciento del volumen y 86 por ciento del valor de los productos cultivados. De ellos, sólo tres países -Chile, Brasil y Ecuador- reúnen el 74,5 por ciento del volumen y el 77,9 por ciento del valor en las últimas tres décadas.
Con el crecimiento esperado en los próximos años que pronostica un aumento per cápita de consumo de productos del mar desde los 9,5 kilos per cápita de 1995 hasta los 14,2 kilos por persona en 2030, los países de la zona sur de América “van poder abastecer su propia demanda interna de pescados y mariscos, pues hasta ahora estaban enfocados principalmente hacia la exportación”, agregó Wurmann.
Sin embargo, aclaró, eso sí, que para poder desarrollar este potencial es necesaria una mayor participación de los gobiernos locales, “pues hasta ahora no han sido capaces de establecer reglas claras para la acuicultura de manera proactiva, y muy por el contrario, han ido por detrás del desarrollo de la actividad, sin lograr generar guías claras para el sector”, sostuvo Wurmann.

