Andalucía lidera la producción de alevines con casi 3 millones de unidades producidas en 2015
Sevilla 9/06/2016 – En los últimos años la producción de lenguado (Solea senegalensis) se ha convertido en uno de los orgullos de la industria española gracias a la gran apuesta que las empresas están realizando en esta especie, con el apoyo de los especialistas de la investigación.
Andalucía, en este contexto de expansión del lenguado, y gracias a la clara apuesta de CUPIMAR en esta especie, lideró en 2015 la producción de alevines con 2.939.550 unidades en fase de criadero. En lo que respecta a la fase de preengorde, la producción andaluza también fue significativa con 3.417.124 unidades, y finalmente el engorde fue de 223,40 toneladas métricas en Andalucía. A esta producción hay que añadirle la que alcanzó Acuacría de Arousa, perteneciente al mismo grupo empresarial, en Cambados, Galicia.
En total, en todo el territorio nacional se produjeron 664 toneladas métricas en 2015, que generaron en valor 6,8 millones de euros e importantes puestos de trabajo especializados.
De seguir así, el cultivo de la especie podría convertirse en “la joya de la corona” tanto por ser una producción prácticamente exclusiva del territorio nacional, y controlada por empresas españolas, como por la tecnología de recirculación que se está desarrollando en torno a esta especie, el desarrollo de tratamientos terapéuticos y de nuevos alimentos específicos.
Sin embargo, trabas y falta de visión de parte de la Administración regional para gestionar nuevas licencias podrían poner en riesgo este desarrollo, hasta el punto de que ya está dado lugar a que empresas líderes se hayan planteado salir fuera de nuestro territorio nacional “allende los mares”, más en concreto en Islandia, y no es la única. Otra de las empresas líderes en esta producción, que también se encuentra ante la necesidad de ampliar su producción, sufre la pasividad de la Administración por agilizar los trámites de ampliación, y también está planteándose salir del país.
Este retraso y enmarañamiento burocrático, no es exclusivo de la Península y también está atrasando la puesta en marcha de nuevos emprendimientos en Canarias.

