Gammarus locusta | @misPeces
El proyecto portugués liderado por investigadores de la Universidad de Aveiro, PUFApods, ha dado un primer paso hacia la validación de la biomasa del anfípodo gammárido Gammarus locusta como biomasa de alto interés para su uso en piensos de acuicultura por su aporte de omega-3 del tipo EPA y DHA.
Los pequeños crustáceos gammáridos fueron alimentados con co-productos de origen vegetal terrestre, entre otros, pieles de patata y zanahoria, hojas de tomate y diferentes subproductos de judías verdes, guisantes, pimiento y remolacha, sin niveles de omega-3 de cadena larga EPA y DHA.
La inclusión de la biomasa de este diminuto crustáceo se evaluó en condiciones de laboratorio en piensos de dorada (Sparus aurata) con diferentes niveles de sustitución.
Como señalan desde el proyecto, se ha observado que los gammáridos conservaron ácidos grasos omega-3 de interés en nutrición acuícola durante varias generaciones, lo que abre una vía para conectar la valorización de residuos de la industria alimentaria con ingredientes de alto valor en dietas de acuicultura.
Los datos detallados, de crecimiento, supervivencia y composición de ácidos grasos, aunque son esperanzadores, forman parte de manuscritos científicos que se encuentran en revisión.
La tecnología se encuentra en fase de prueba de concepto
Los ensayos, según explican desde el proyecto, se realizaron en unidades experimentales replicadas de alrededor de dos litros y todavía no se ha determinado la productividad de biomasa por unidad de volumen, la eficiencia de conversión de los coproductos ni el coste potencial del sistema.
La respuesta productiva dependió del tipo de coproducto utilizado. Algunas dietas sostuvieron el crecimiento, la supervivencia y la reproducción de las poblaciones durante generaciones sucesivas, mientras que otras ofrecieron resultados menos favorables.
Esta variabilidad indica que una futura aplicación requerirá seleccionar, combinar y posiblemente acondicionar las corrientes vegetales antes de utilizarlas como alimento.
Aunque PUFApods no ofrece todavía una alternativa industrial al aceite de pescado ni a otras fuentes de omega-3, su principal aportación es demostrar que organismos marinos pequeños y cultivables pueden actuar como puente entre coproductos vegetales y nutrientes de interés acuícola.
El siguiente reto será trasladar el proceso desde recipientes de laboratorio a sistemas con una productividad, estabilidad y coste compatibles con la fabricación de piensos.

