Langostinos
Escocia 22/10/2018 – Un estudio de científicos del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling, en Reino Unido, ha puesto de manifiesto cómo la calidad del langostino tropical de acuicultura importado tiene la misma calidad que cualquier otro marisco, y que la mala reputación que le precede, no corresponde con los resultados obtenidos.
Entre los expertos se encuentran Dave Little y Richard Newton del Instituto de Acuicultura de la U. de Stirling, en colaboración con científicos de la Shanghai Ocean University, utilizaron para su estudio la base de datos de los últimos 18 años del Sistema de Alerta Rápida para Alimentos y Piensos (RASFF, por sus siglas en inglés) de la Unión Europea (UE).
Los datos obtenidos han sido publicados en la revista Aquaculture bajo el título “Assessment and communication of the toxicological risk of consuming shrimp in the EU”.
En este sentido Richard Newton explicó que, “durante décadas, desde que las importaciones de langostinos de acuicultura aparecieron por primera vez en los supermercados, una narrativa negativa ha crecido sobre la negligencia social y ambiental de su cultivo. Esto incluye críticas sobre que el langostino tropical de acuicultura se cultiva en aguas contaminadas y se trata con grandes cantidades de productos químicos, dañando la salud humana”.
Sin embargo, y en base a los datos encontrados en la base de datos de RASFF para el periodo 1998 a 2015, se observa que los consumidores “necesitarían comer más de 300g de langostinos por día para superar la Ingesta Diaria Aceptable (IDA) para los antimicrobianos”, explicó Newton.
Los investigadores, además, también identificaron deficiencias en el sistema RASFF a la hora de determinar las IDA, lo que hace suponer que los 300g calculados podrían ser mayores ya que la base de datos sólo contiene información de langostinos contaminados y no los disponibles para el consumidor, es decir con presencia de contaminante y sin él.
Otro dato significativo es el que muestra cómo a través de los años las alertas alimentarias fueron disminuyendo notablemente a pesar del aumento de las importaciones de langostinos tropicales, “lo que significa que se han vuelto más seguros para el consumidor a medida que los países exportadores satisfacen con mayor eficacia las demandas de seguridad de los importadores”.
En relación con la presencia de antimicrobianos, el máximo de envíos contaminados se alcanzó en 2002.
Sin embargo, los medios tradicionales de comunicación fueron muy reactivos en 2002 ante las alertas sanitarias, y han ido descendiendo conforme éstas han ido disminuyendo. Algo que no ha ocurrido con los medios en Internet que continúan publicando noticias con narrativa negativa hacia estos productos, sin reflejar la situación actual.
También criticaron que, muchos sitios web, promueven el consumo de especies locales silvestres en favor de las importaciones, a pesar de algunas pruebas que muestran que el langostino silvestre también puede estar contaminado con varias sustancias nocivas y tener problemas de impacto ético y ambiental.
El estudio concluyó que había un margen de mejora en el sistema RASFF “para permitir una mejor comprensión del riesgo asociado con el consumo de alimentos, y también destacó la necesidad de estandarizar los procedimientos de prueba en todos los Estados miembro de la UE, así como en terceros”.
Cabe destacar el estudio ha sido financiado por la Alianza de Importadores y Procesadores de Mariscos.
Referencia:
Newton R, Zhang W, Leaver M, Murray F & Little DC (2018) Assessment and communication of the toxicological risk of consuming shrimp in the EU. Aquaculture.

