Solo una muestra de las 100 analizadas superaba ligeramente los limites recomendados por la Unión Europea
Milán (Italia) 26/12/2017 – Científicos de la Universidad de Milán han realizado un exhaustivo estudio sobre presencia de antibióticos en almejas y mejillones de las zonas FAO 27, correspondiente a la región Noroeste del Atlántico y la zona FAO 37, correspondiente a la zona central del Mediterráneo, pudiéndose decir que éstos son seguros y libres de este tipo de químicos.
Los resultados fueron publicados en la revista científica Food Chemistry el pasado mes de septiembre. La investigación ha sido llevada a cabo aplicando la metodología analítica de cromatografía liquida de alta eficacia (HPLC-MS/MS) y ha sido validado por los propios científicos de acuerdo con la Decisión de la Comisión 2002/657/UE y las directrices prescritas por el documento SANCO/2004/2726.
La presencia de antibióticos en el medio ambiente marino se debe a circunstancias antropogénicas, derivadas del uso y abuso de estos fármacos en salud humana y animal, lo que ha dado lugar a una preocupación cada vez mayor tanto en la opinión pública, como entre los diversos organismos internacionales de salud, ya que existe el riesgo de que por un uso excesivo e indebido se produzcan bacterias resistentes a estos tratamientos.
Como destacan en este trabajo científico, las almejas y los mejillones son organismos muy importantes para la pesca y la acuicultura a nivel Mundial. El hecho de vivir enterrados en el fondo marino o adheridos a las rocas, y en el caso de los bivalvos tener un régimen de alimentación basado en el filtrando el agua marina son propenso a acumular los contaminantes y los patógenos presentes en el ecosistema en el que viven.
En concreto se analizaron 50 muestras de almejas y 50 mejillones procedentes del Atlántico Norte Oriental (Zona FAO 27) y del Mar Mediterráneo (Zona FAO 37) para verificar en ella la presencia o ausencia de antibióticos. Los autores incluyeron en la investigación 29 fármacos pertenecientes a ocho clases distintas de antimicrobianos de uso habitual como las penicilinas, quinolonas, tetraciclinas, sulfonamidas, macrólidos, lincosamidas, cefalosporinas e anfenicoles.
Las especies de almejas analizadas fueron las Meretrix lyrata, Venerupis decussata, Venerupis philippinarum, Meretrix meretrix, Paphia textile e Venus gallina. Respecto a los mejillones, las muestras contenían individuos de M. galloprovincialis, Mytilus edulis y Mytilus chilensis.
Estas muestras procedían tanto de del medio natural, de las plantas depuradoras de moluscos y de las instalaciones de las empresas de cultivo.
Los investigadores obtuvieron como resultado una presencia de antibióticos ínfima tanto en los moluscos bivalvos procedente tanto de pesca extractiva como de la acuicultura.
Solo cuatro de las cien muestras analizadas resultaron positivas a la presencia de antibióticos y, solo una de ellas resultaba superar los límites establecidos por el Reglamento de la Comisión (EU) nº 37/2010.
Referencia:
Luca Maria Chiesa, Maria Nobile, Renato Malandra, Sara Panseri, Francesco Arioli, Occurrence of antibiotics in mussels and clams from various FAO areas, In Food Chemistry, Volume 240, 2018, Pages 16-23.
https://doi.org/10.1016/j.foodchem.2017.07.072

