Bruselas 21/12/2012 – Los pequeños productores de acuicultura son los principales afectados de los costosos procedimientos de certificación, que benefician, principalmente a los grandes operadores de la industria.
Así lo manifestó recientemente Andreas Müller – Belecke, científico perteneciente al departamento de Pesca Continental Potsdam – Sacrow, quien considera que en Alemania, los pequeños productores se encuentran con problemas para hacer frente a los costosos procedimientos de certificación.
Según considera Müller, el sector acuícola continental alemán, que produce 44.000 toneladas de pescado al año, se caracteriza por estar compuesto por pequeños productores que no producen más de 30 o 40 toneladas por granja al año.
La mayoría, añade, son pequeñas empresas formadas por uno o dos empleados y comercializa al detalle sus producciones, “ya que no pueden competir al por mayor”.
Igualmente es la postura que defienden desde la Asociación Italiana de Piscicultores que también ve como un problema el elevado el número de certificaciones existentes, que representan un sobrecoste tanto para el productor como para el consumidor y que aportan “más confusión que transparencia”.

