Mississippi (EE.UU) 16/08/2012 – Un informe de la Universidad Estatal de Mississippi (MSU) señala que los bajos precios que ha alcanzado el bagre en la última década han provocado la caída de la industria y la entrada de pescado de terceros países.
Este descenso de la producción provocado por la baja rentabilidad dio un respiro a los productores norteamericanos de bagre, que el año pasado por primera vez en mucho tiempo, tuvieron un buen año con la obtención de beneficios.
Pero este año, una circunstancia se va a sumar negativamente a las previsiones de la industria del bagre. Se trata la peor situación de los precios de las materias primas, lo que parece que va a provocar irremediablemente una subida generalizada de los precios de los piensos de acuicultura. Además, a esto se une la subida del combustible.
Para algunos productores, la recuperación es demasiado poca y demasiada tarde. De hecho, se calcula que en la última década, la mitad de los productores de bagre han salido del negocio en la última década.
De hecho, la máxima producción se produjo en 2002 cuando se ocuparon 197.000 hectáreas destinadas al cultivo de bagre. El año pasado la ocupación en superficie fue de 90.000 hectáreas, según las fuentes del sector.
Pero el consumo de bagre no ha descendido. De hecho, este sigue en aumento. Los mayores beneficiados de esta debacle son los importadores y los productores de terceros países, principalmente de panga.
Los datos señalan en este sentido que las importaciones han crecido de un 20 por ciento en 2005 a la friolera de 76 por ciento en 2011.

