Mariculture Systems Portugal ha anunciado la reciente obtención del Título de Actividad Acuícola (TAA), un hito definitivo que, según la información a la que ha tenido acceso misPeces, cierra con éxito su complejo proceso de tramitación de licencias ambientales y operativas.
Este paso fundamental, que viene a sumarse a las previas aprobaciones de impacto ambiental, permite a la compañía dar el pistoletazo de salida a la fase de construcción de Coralis, una innovadora plataforma de cultivo en mar abierto diseñada para la producción a gran escala de pescado de calidad prémium en el sur del país luso.
Tal y como detallan los documentos técnicos consultados, el proyecto se instalará frente a la costa del Algarve, concretamente a unas 7 millas y media náuticas al sur de la desembocadura del río Guadiana, en el municipio de Vila Real de Santo António. Esta ubicación estratégica, muy próxima al límite de las aguas territoriales con España, cuenta con profundidades que oscilan entre los 65 y los 85 metros. Será en este entorno oceánico de alta energía donde la compañía desarrollará el engorde en régimen intensivo de dorada y lubina, con el ambicioso objetivo de alcanzar una capacidad de producción anual de 8.000 toneladas.
En cuanto a sus especificaciones de ingeniería, Coralis consistirá en una gran plataforma central semisumergible de cincuenta por cincuenta metros. Esta estructura principal estará conectada a un moderno sistema perimetral de jaulas de contención, abarcando una superficie total en el mar de casi 16.000 metros cuadrados.
El diseño destaca especialmente por su capacidad para sumergir las redes a mayor profundidad en caso de condiciones meteorológicas adversas, un mecanismo clave para proteger tanto el bienestar de los peces como la integridad de las infraestructuras frente a los temporales atlánticos.
Esta apuesta por la innovación tecnológica también se trasladará a la rutina operativa. La alimentación estará altamente automatizada mediante el uso de cámaras e inteligencia artificial, un sistema que asegura la dispensación de la ración exacta en función del apetito real de los peces, minimizando drásticamente el desperdicio de pienso y el consiguiente impacto en los fondos marinos.
El despliegue de esta infraestructura supondrá, además, un fuerte revulsivo económico para la región transfronteriza, con una inversión total estimada en 60 millones de euros. Según el desglose presupuestario al que ha tenido acceso esta redacción, 55 millones se destinarán íntegramente a la construcción de la plataforma principal en astillero, mientras que los 5 millones restantes se emplearán en la adquisición de buques de apoyo y equipos logísticos.
En el plano laboral, la puesta en marcha de Coralis prevé la creación de una treintena de empleos directos destinados a garantizar la operativa ininterrumpida de la plataforma y del buque de servicio. A esta plantilla se sumarán varias decenas de puestos de trabajo indirectos estrechamente vinculados a las labores de logística, procesamiento y administración, para lo cual la empresa tiene previsto aprovechar las infraestructuras ya existentes en las instalaciones de Docapesca, en el puerto de Vila Real de Santo António.
Respecto a los plazos de ejecución, el cronograma que maneja la compañía establece que la construcción y el ensamblaje de la estructura en los astilleros tomarán aproximadamente 18 meses. De cumplirse estas previsiones, la fase de producción en el mar arrancaría a lo largo del año 2027, alcanzando su velocidad de crucero a nivel comercial en 2028.
Para entonces, Mariculture Systems Portugal proyecta una comercialización aproximada de 150 toneladas conjuntas de dorada y lubina a la semana, un volumen que contribuirá de forma decisiva a reducir la dependencia de las importaciones y a reforzar la soberanía alimentaria en el conjunto de la península ibérica.

