Marruecos cuenta con 244 proyectos acuícolas considerados activos, a los que la Agencia Nacional para el Desarrollo de la Acuicultura, ANDA, atribuye una capacidad de producción objetivo próxima a las 90.000 toneladas anuales. La cifra fue presentada durante el Consejo de Administración de la Agencia celebrado el 14 de julio en Rabat.
El dato refleja la ampliación de la cartera acuícola marroquí, pero no equivale a la producción actualmente obtenida. El comunicado oficial no especifica cuántos de los 244 proyectos están produciendo, cuántos continúan en construcción o desarrollo ni cuál es el grado de utilización de la capacidad prevista.
En diciembre de 2025, ANDA contabilizaba 184 proyectos instalados y operativos, con una capacidad objetivo de 75.507 toneladas, y otros 62 en desarrollo, que debían aportar cerca de 14.590 toneladas adicionales.
Aquella clasificación sumaba 246 proyectos y algo más de 90.000 toneladas de capacidad potencial, prácticamente el mismo volumen presentado ahora bajo la categoría más amplia de proyectos activos.
La última referencia publicada por el Banco Mundial permite dimensionar la distancia entre potencial y producción. En noviembre de 2025, la institución situaba la producción acuícola marroquí en alrededor de 3.600 toneladas, mientras contabilizaba 322 explotaciones autorizadas con una producción objetivo conjunta superior a 124.000 toneladas.
La diferencia entre ambas estadísticas responde, en parte, a que una autorización o un proyecto activo no implica necesariamente que la instalación esté terminada o produciendo a escala comercial.
El Banco Mundial considera que la expansión del sector continúa condicionada por la falta de infraestructuras y servicios a lo largo de la cadena de valor. Entre las principales necesidades identifica criaderos capaces de suministrar juveniles y semilla, fábricas de pienso, almacenamiento frigorífico y capacidad de procesado y valorización.
También plantea simplificar los procedimientos, reducir el riesgo de inversión y facilitar la entrada de capital privado.
Estas prioridades coinciden con los ámbitos destacados ahora por ANDA. La Agencia señala avances en el desarrollo de criaderos nacionales, el apoyo a insumos estratégicos y el refuerzo de las unidades de acondicionamiento y transformación, con el objetivo de mejorar la calidad, competitividad y valor añadido de la producción.
También mantiene programas de cooperación con el Banco Mundial, el Banco Islámico de Desarrollo y la agencia japonesa JICA.
Marruecos dispone, por tanto, de una cartera creciente de emplazamientos, licencias y proyectos, pero el indicador decisivo será la velocidad con la que esa capacidad prevista se transforma en biomasa cosechada y comercializada.
Para evaluar la evolución real del sector será necesario que las próximas estadísticas diferencien entre proyectos autorizados, en construcción y operativos, e incorporen producción por especies, empleo efectivo, inversión ejecutada y utilización de la capacidad instalada.

