Ankara (Turquía) 21/12/2010 - Alejar las jaulas de cultivos marinos de la costa ha traído consecuencias positivas y negativas, señalan diversos productores de lubina y dorada en Turquía ya que por un lado se dan condiciones ambientales mejores, mientras que las de trabajo son más exigentes.
Entre los aspectos positivos, que han sido recogidos por Eurofish, destacan la tasa de conversión del alimento que se ha reducido un poco, así como aspectos relacionados con la calidad y el color de los peces.
Mustafa Gumusel, de Gumusdoga Aqvaculture, un importante productor de lubina y dorada, dice que su compañía ha invertido mucho dinero desde el principio, pero el movimiento ha tenido claras ventajas. “Los altos volúmenes de producción de peces en la costa tienen un impacto sobre la calidad del agua”, añade Gusumel, lo que crea conflictos con la industria turística.
Gumusel añade que la industria producía hace seis o siete años atrás 30.000 toneladas en alta mar, y hoy esa cifra alcanza las 70.000 toneladas, lo que “no habría sido posible sin el movimiento de las granjas”.
Sin embargo, los costes también han subido. Por ejemplo, antes del traslado de las jaulas en alta mar se utilizaban 10 toneladas de gasóleo en las embarcaciones, mientras que ahora el uso llega a 30 toneladas, sostiene el empresario, pero “en general estamos mejor”.
Para Hakan Adamcil, Director de cultivos marinos de Kilic Group, el movimiento en alta mar también ha significado la inversión en jaulas más fuertes que puedan resistir mayores mareas y un clima más áspero. Todo tiene que ser renovado, dice Adamcil, “los barcos necesitan motores más potentes, las cuerdas tienen que ser más fuertes y necesitamos personal con más experiencia”.
Hayri Deniz, Director de Acuicultura Marina del departamento de acuicultura del Ministerio de Agricultura y Asuntos Rurales (MARA), sostiene que es muy importante reunir a todos los actores del sector y tomar decisiones basadas en consenso con respecto a la planificación marina.
“Lo que cuenta es que una industria entienda que no opera en el vacío, aislada del resto de la economía. No es posible tener una industria de éxito si se crean tantos conflictos con otros usuarios del mar” sostuvo Deniz.

