Madrid 04/02/2014 – Este año existe cierto optimismo respecto a que los precios serán mejor que en años precedentes, algo que se refleja en los análisis realizados por misPeces de la sesión mayorista de la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Economía.
Varias son las causas que podrían estar detrás de este mejor comportamiento de los precios, aunque la principal parece ser que es un mayor equilibrio entre la demanda y la menor oferta de Grecia en las especies dorada y lubina producto de la grave crisis que ha marcado a su sector en estos últimos años.
Relacionado también con la oferta y la demanda, en el rodaballo, los problemas de Pescanova, uno de los principales productores de esta especie, serían la causa de la mejora de los precios.
Por formatos, en la dorada de ración, el valor por kilo se sitúa esta semana en 5,38 euros, lo que significa que cotiza un 16 por ciento mejor que el año pasado por la misma fecha.
La lubina de ración por su parte cotiza a 5,74 euros, un 5,7 mejor que en la misma semana del año anterior; y el rodaballo de menos de 1 kg está a 7,45 euros, un 10,46 por ciento mejor.
En otras tallas los mayores incrementos se produjeron en la lubina de más de un kilo que se encuentra a 9,69 euros, un 10,5 por ciento superior; el rodaballo de 1 a 2 kilos que cotiza a 8,76 euros, un 10,95 por ciento y la talla de más de 2,5 kilos que con 13,76 euros supera en 17,22 por ciento la cotización de la misma fecha del año anterior.
En especies continentales, la trucha asalmonada cotiza a 3,47 euros, un 10,37 por ciento mejor que el año anterior. Tanto la trucha blanca como la de más de 1 kilo está en precios similares al año anterior por estas fechas.
La subida podría estar siendo incluso mayor de lo esperado desde la industria. A pesar de todo no se debe olvidar que se trata de especies cuyo consumo aún tiene cierta estacionalidad, lo que podría condicionar la disponibilidad de género en los mostradores.
Como ya se ha comentado en anteriores informaciones, en los últimos años los problemas de liquidez han hecho desaparecer a un importante número de empresas productoras en Grecia. Este doloroso proceso de concentración y desaparición de operadores ha obligado a estas empresas a liquidar la biomasa existente en sus redes de forma masiva, lo que ha provocado volatilidad y caída de precios, sobretodo en las tallas de ración.
Ahora, aunque no está todo controlado, parece haber un mayor ajuste entre la oferta y la demanda, lo que ayuda a la estabilidad de los precios.

