Escriba los términos de búsqueda
misPeces, noticias de acuicultura misPeces - Noticias de acuicultura
Mundial - Tendencias 2018

Menores contenidos en EPA y DHA y desbalance entre Omega 3 y Omega 6, efectos colaterales de la sostenibilidad

Pildoras Omega 3 forman pez

Mundial 29/12/2017 – La investigación en nutrición en acuicultura ha dado un paso de gigante en los últimos 20 años en lo que se refiere a la sustitución de la harina y el aceite de pescado por otras fuentes vegetales y animales mas abundantes, avanzando de esta manera en la mayor sostenibilidad de la actividad.

Sin embargo, esta sustitución no está exenta de efectos colaterales, entre los que se encuentran menores contenidos de Omega 3 (EPA y DHA) en los pescados de crianza como el salmón Atlántico (Salmo salar) o un desbalance entre la proporción ideal de Omega 6 vs Omega 3.

Descartada ya la posibilidad de prescindir totalmente de los ingredientes marinos ricos en Omega 3, y especialmente en los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga EPA y DHA, ahora lo que queda es encontrar el momento del empleo de éstos para cumplir con los requerimientos de los peces por una parte, y los consumidores por la otra.

Como ya es sabido, hace 20 años los investigadores estudiaban los niveles mínimos de inclusión de aceite de pescado a partir del cual se garantizaba un estado saludable de la producción, reduciendo al mínimo las patologías asociadas a este bajo consumo.

Posteriormente, en la última década se ha estado trabajando en un nivel de inclusión de aceite de pescado en el que se ha buscado garantizar el crecimiento máximo bajo las condiciones óptimas de salud de los peces.

Y ya desde hace algo más de 5 años, las investigaciones se centran en encontrar el nivel adecuado que puede llegar de EPA y DHA a los consumiores.

Estudios recientemente publicados por investigadores de la Universidad de Stirling en Reino Unido muestran cómo entre 2006 y 2015 la composición nutricional en EPA y DHA del salmón escocés se ha visto reducido a la mitad, lo que implica reformular las recomendaciones de ingesta de pescado al doble para obtener la misma cantidad de Omega3.

Una circunstancia, como explican desde Stirling, que no debe representar mayor problema para los consumidores, ya que además de consumir pescados más sostenibles, siguen siendo nutricionalmente más ricos en EPA y DHA que la mayoría de especies de pescados consumidas y, mucho más ricos en Omega3 que todo el ganado terrestre.

El otro efecto de sustituir Omega 3 por Omega 6 de origen vegetal terrestre lo encontramos en las proporciones entre ambos ácidos grasos, ya que los segundos se suelen asociar a un mayor índice de obesidad.

Por eso quizá en el último Congreso Europeo de Acuicultura celebrado en Dubrovnik se ha comenzado a ver la tendencia en la investigación a dirigir la atención a cómo seremos capaces de seguir alimentando nuestros peces con ingredientes marinos ricos en Omega 3 (EPA y DHA) al margen del origen. Una tendencia que seguirá en 2018.

Te puede interesar