La observación del comportamiento del salmón atlántico, la lubina europea, la tilapia y otras especies de cultivo podría desempeñar un papel clave en la mejora del bienestar, la sostenibilidad y la acuicultura de precisión en los sistemas de recirculación acuícola (RAS), según una nueva revisión realizada por investigadores de la Universidad Oceánica de China.
Los autores explican cómo factores como el oxígeno, el dióxido de carbono, el amoníaco, los regímenes de luz, la densidad de peces y las estrategias de alimentación influyen tanto en las respuestas conductuales como fisiológicas. Cambios sutiles en la actividad de nado, el comportamiento alimentario o los patrones de agrupación suelen ser las primeras señales de estrés, mucho antes de que aparezcan los síntomas fisiológicos. “El comportamiento de los peces es un indicador sensible e inmediato del estado de bienestar, y su monitorización continua puede proporcionar información valiosa para optimizar las prácticas de gestión en los sistemas RAS”, señalan los investigadores.
La revisión también destaca las nuevas tecnologías para el control de la luz, la temperatura, la desinfección y la calidad del agua. Combinadas con la monitorización conductual, estas herramientas pueden contribuir a estabilizar los entornos de producción y mejorar el bienestar de los peces, argumentan los autores.
Tradicionalmente, la observación del comportamiento ha dependido del personal de las granjas. Sin embargo, los avances en monitorización por vídeo, visión artificial e inteligencia artificial están abriendo la puerta a sistemas automatizados y continuos capaces de detectar anomalías en tiempo real.
Estos avances forman parte de la transición hacia la acuicultura de precisión, en la que las herramientas basadas en datos permiten mejorar la eficiencia, reducir riesgos y reforzar la sostenibilidad. La revisión subraya además que la gestión eficaz de los factores ambientales será clave para el desarrollo de una “acuicultura verde”, que equilibre la producción con la responsabilidad medioambiental.
Aunque los salmónidos siguen siendo el principal foco de investigación en RAS, la revisión insiste en que sus conclusiones son aplicables también a otras especies de interés comercial, como la lubina, la dorada y la tilapia. Los resultados aportan una base científica para el desarrollo de sistemas de monitorización prácticos que puedan integrarse en instalaciones comerciales, ofreciendo a los acuicultores una capa adicional de información para apoyar la toma de decisiones y proteger la salud de los stocks.
En última instancia, concluyen los autores, la monitorización del comportamiento, combinada con un mayor control ambiental, puede elevar los estándares de bienestar, reducir riesgos y respaldar la expansión sostenible de la acuicultura a escala mundial.

