Noruega 18/12/2012 – Noruega, un país para nada sospechoso de no estar preocupado por el medioambiente, es dentro de Europa, un paradigma de cómo se puede potenciar la acuicultura hasta el punto de convertirlo en una de las “joyas de la corona”.
Tal y como explicaba recientemente Victor Oiestad, experto en acuicultura, en pocos años la producción del país ha ido creciendo de manera espectacular, hasta el punto de haber alcanzado en poco tiempo el millón de toneladas; y mantener previsiones de triplicar esta producción en 2025, y quintuplicarla en el horizonte 2050.
Para poder seguir creciendo, el Ministerio de Pesca y Asuntos Marítimos de Noruega quiere cambiar la legislación relativa a la prohibición de que cualquier empresa acuícola pueda tener en propiedad el 25 por ciento de la biomasa total que produce el país.
Según la legislación vigente, para poseer más del 15 por ciento de esta biomasa se debe autorizar previamente por el Ministerio de Pesca sin poder superar el límite del 25 por ciento.
Esto ha representado en cierta medida que empresas como Marine Harvest hayan tenido que buscar otros destinos para poder seguir expandiendo el negocio, e irse a países como Chile.
La empresa, tras conocer la postura del gobierno noruego ha mostrado su satisfacción a través de un comunicado, ya que según considera, la medida favorece el fortalecimiento de las comunidades locales y una mayor actividad científica.

