Nuevas dietas para dorada y lubina desarrolladas en el marco del proyecto Pep4Fish han comenzado a probarse en condiciones reales de producción acuícola en el Algarve de Portugal.
Las formulaciones incorporan hidrolizados proteicos obtenidos de subproductos de origen animal que, de otro modo, serían descartados, así como de fuentes alternativas como los insectos. El ensayo supone el paso desde las pruebas de laboratorio hacia la validación en granja de unas dietas diseñadas para favorecer la robustez de los peces y reducir su vulnerabilidad frente al estrés y las enfermedades.
Las pruebas tendrán una duración de tres meses en las instalaciones offshore de Seaculture, empresa perteneciente a Jerónimo Martins Agro-Alimentar y socia del consorcio, lo que permitirá una evaluación inicial de crecimiento, supervivencia y uso del pienso, así como una comparación preliminar con dietas comerciales.
Este periodo, aunque no cubre un ciclo completo, solo permite obtener indicios de mejora sin confirmar efectos a largo plazo ni la resistencia a enfermedades, quedando pendientes datos clave como la inclusión de hidrolizados, el número de peces, los controles experimentales, resultados cuantitativos, costes y viabilidad de comercialización, por lo que el ensayo deberá determinar si las mejoras observadas son relevantes y escalables a nivel industrial.
Las formulaciones exactas forman parte del conocimiento técnico de los socios industriales y están sujetas a la normativa europea aplicable a la alimentación animal.
Según la información facilitada por el consorcio, los ensayos realizados previamente en el CIIMAR mostraron mejoras en la supervivencia de los peces, además de resultados positivos relacionados con el crecimiento.
La fase iniciada en Seaculture deberá comprobar ahora si esos efectos se mantienen a mayor escala y bajo condiciones ambientales menos controladas. El proyecto también persigue reforzar la resistencia de los animales frente a enfermedades y mejorar la calidad final del producto destinado al consumidor.
Una mejora de la supervivencia tendría una repercusión económica directa para las explotaciones, al permitir que una mayor proporción de los peces introducidos en el ciclo de producción alcance la fase de comercialización.
Pep4Fish reúne a AgroGrIN Tech, B2E CoLAB, CIIMAR, la Escuela Superior de Biotecnología de la Universidad Católica Portuguesa, ITS, Savinor, Sebol, Sorgal y Seaculture, y forma parte del Pacto de la Bioeconomía Azul financiado por el Plan de Recuperación y Resiliencia portugués.

