La dificultad de los machos de lenguado senegalés (Solea senegalensis) nacidos y criados en cautividad para reproducirse espontáneamente podría responder a una alteración mucho más amplia de lo que se consideraba. Un nuevo estudio muestra que estos peces presentan diferencias moleculares a lo largo de todo el eje hipotálamo-hipófisis-gónada, encargado de coordinar desde las señales cerebrales hasta la maduración y liberación de los gametos.
La principal novedad es que los investigadores analizaron conjuntamente los tres niveles del eje reproductivo y compararon machos y hembras nacidos en cautividad con ejemplares de origen silvestre. En los machos se identificaron 432 genes expresados de manera diferente en el hipotálamo, 657 en la hipófisis y 183 en la gónada, lo que sitúa la mayor divergencia en los centros reguladores y no únicamente en el testículo.
Los resultados no revelan una hormona esencial simplemente desactivada ni permiten atribuir la disfunción a un solo gen. Las diferencias afectan a redes relacionadas con la señalización neuroendocrina, la respuesta al estrés, el equilibrio energético, el metabolismo de esteroides, la retroalimentación hormonal y la progresión de las células germinales. El patrón observado es, por tanto, compatible con una descoordinación general de múltiples procesos reproductivos.
Esta interpretación amplía los trabajos anteriores que habían relacionado el problema con la calidad espermática, la menor producción hormonal, la ausencia de cortejo o una percepción diferente de las señales sexuales. Si las señales ambientales y sociales no se reciben, procesan y traducen correctamente en respuestas hormonales y gonadales, intervenir únicamente sobre el testículo o administrar tratamientos al reproductor adulto podría resultar insuficiente.
El estudio abre así una línea de investigación con implicaciones para el manejo de los futuros reproductores. Los autores plantean que determinadas condiciones experimentadas durante el desarrollo podrían dejar una programación persistente en el eje reproductivo, por lo que será necesario estudiar la influencia de la alimentación, el estrés, la densidad, el sustrato y los estímulos ambientales y sociales durante las primeras etapas de cría.
Los datos todavía no permiten determinar qué factor de la cautividad provoca estas diferencias ni establecer un protocolo para corregirlas. Se trata de asociaciones moleculares obtenidas con un número limitado de ejemplares y que deberán validarse mediante estudios funcionales. Su aportación consiste en mostrar que el bloqueo reproductivo del macho nacido en cautividad no parece limitarse a una gónada defectuosa, sino que podría ser la manifestación final de una regulación alterada en todo el eje reproductivo.
Referencia
Carballeda, M.; Aramburu, O.; Torres-Sabino, D.; Robles, F.; Navajas-Pérez, R.; Ruiz Rejón, C.; de la Herrán, R.; Bouza, C.; Martínez, P. (2026). Origin-associated transcriptomic signatures across the reproductive axis of Solea senegalensis. Scientific Reports. https://doi.org/10.1038/s41598-026-65703-1

