Madrid 08/10/2013 – La Organización de Productores Piscicultores ha querido responder a la información de la Junta de Andalucía al respeto de los trabajos de reintroducción de la trucha común en el río Majaceite, en Cádiz, y el objetivo marcado en dicho proyecto para erradicar la trucha arcoíris del cauce, así como la prohibición de la venta en vivo de esta especie.
Cabe recordar que, a principios del mes de octubre, el delegado territorial de Agricultura, Pesca y Medio Ambiente en Cádiz, Federico Fernández participó en el comienzo de dichos trabajos de recuperación de la trucha común. La Consejería de Medio Ambiente emitió al respecto una nota en la que se incluían una serie de manifestaciones que ahora la OPP quiere responder.
Según la información remitida por la OPP a misPeces, para esta organización es “imprescindible” adoptar criterios de “máximo rigor” respecto a la diagnosis de desaparición de la trucha común a finales del siglo pasado en el cauce fluvial indicado, “dado que la equivocación en la toma de decisiones puede perjudicar a un sector puntero en la Unión Europea”.
La trucha arcoíris, continúan en la nota, “es una especie pionera y con volúmenes e producción de 180.000 toneladas anuales que la sitúa en primer lugar de las especies piscícolas de la UE”.
Además, añaden, “la presencia de la trucha arcoíris data de hace más de 100 años en Europa y más de 60 en España, así como en Andalucía”.
“Nunca se ha dado el caso de invasión de esta especie en ninguno de los tramos fluviales con presencia de centros de reproducción o repoblación deportiva en cotos o equivalentes; debemos tener en cuenta que todas las repoblaciones de pesca deportiva de trucha arcoíris se realizan con ejemplares los cuales son todos hembras, con lo cual es imposible su repoblación”.
Por tales motivos, descartan que se pueda dar el caso de ejemplares de trucha arcoíris que hayan desplazado a la especie autóctona; bien por el contrario, consideran que los “principales motivos de la desaparición de la trucha común en muchos de los cauces fluviales han tenido que ver con los vertidos urbanos, residuos agrarios, plaguicidas, productos químicos”, en resumen la contaminación de los cauces.
Así como señalan a la acción de los depredadores como, garzas, mustélidos y cormoranes, como culpables de esta desaparición, los cuales, añaden, “son una auténtica plaga también para las propias instalaciones piscícolas”.
Por otro lado, desde la OPP consideran “poco realista” la posibilidad de la reintroducción de la trucha común mediante la extracción de huevos de la población donante, fecundación y traslado al centro de cría, seguimiento del desarrollo de los huevos y suelta de alevines dada la dificultad del proceso así como su elevado coste.
“La importancia de la trucha arcoíris como representante de la acuicultura, representa un considerable activo en la generación de puestos de trabajo, activación del ámbito rural, fomento de la economía como es reconocido por los propios informes del Consejo Socioeconómico Europeo (CESE) y de las Direcciones Generales competentes de la propia Unión Europea”. Por ello, añaden desde la OPP, “deseamos encarecidamente que los diagnósticos se ajusten a una estricta realidad sin criminalizar a una especie de vital importancia a nivel mundial y con un gran futuro a desempeñar en el concierto europeo, español y de Andalucía”.
"Nuestras Organizaciones son los principales interesados en el ordenamiento y planificación de las actividades de aprovechamientos de los recursos hídricos, compatibles con la defensa del medio, el respeto por los hábitats, y la generación de economías sostenibles con el aporte de productos de gran demanda social y de primera necesidad", concluyeron desde la OPP.

