El Puerto de Santa María 17/10/2011 – Las zonas intermareales son idóneas para el cultivo de poliquetos, invertebrados que de norte a sur en Europa se muestran ya como oportunidades de negocio en el mercado de los cebos vivos o la piscicultura; y otras por explorar, en el campo de la biomedicina.
Por ello, varios son los proyectos que se están llevando a cabo en la actualidad en Europa. Uno de los más interesantes lo desarrolla Seabait Farm con Topsy Baits en Holanda, y tiene por objeto la producción de 120 toneladas de poliquetos con destino “in vivo”; y congelados, para la alimentación piscícola.
En este caso se utiliza el cultivo del poliqueto Nereis virens en acuicultura multitrófica en combinación con la producción de lenguados, microalgas y bivalvos.
Según el experto François Hubert, el sistema consta de varios tanques en los que se utilizan los efluentes para alimentar a distintas especies. En un primer tanque en tierra, explica Hubert, se cultivan lenguados en combinación con poliquetos. Los efluentes de este tanque pasan a un segundo tanque donde se cultivan microalgas que pasan a un tercer tanque donde sirven para alimentar a poliquetos y bivalvos.
Hubert recomienda la utilización de estos organismos ya que, según indica, son “muy interesantes para acuicultura multitrófica” por su tolerancia a amplias condiciones ambientales y diversidad de modos de alimentación. “Los poliquetos pueden ser usados como filtro biológico, en sistemas de recirculación, o por su capacidad de eliminar la materia orgánica en suspensión procedente de efluentes en piscicultura”.
Otro proyecto, el Inovsea, se está llevando a cabo en el sur de Portugal en dos unidades piloto. Una dedicada a ensayos de reproducción a pequeña escala y otra dedicada al engorde. Este proyecto desarrollado por tres biólogos marinos bajo el apoyo del Centro Regional para la Innovación en el Algarve (CRIA) centra sus actividades en la producción de Nereis diversicolor.
El desarrollo de la tecnología en estos proyectos podría dar a luz una unidad de producción comercial que daría inicio en 2012, así como la diversificación de especies con el cultivo del gusano de tubo (Diopatra neapolitana), aunque reconocen que aún serán necesarios varios años y el perfeccionamiento con las otras especies para dar el salto.
La tercera gran iniciativa en este sentido se encuentra en la Bahía de Cádiz, concretamente en el municipio de Chiclana. La especie en cuestión es la Marphysa sanguínea, de la que ya se ha mejorado el conocimiento de la biología de la especie a través de diversos proyectos hasta el punto de plantearse la producción industrial de la especie.
Para ello, indican desde el Centro Tecnológico de Acuicultura de Andalucía (CTAQUA), se ha solicitado un proyecto de inversión con financiación a través del Eje 2 del Fondo Europeo de la Pesca (FEP) con el fin de “equipar y acondicionar” las instalaciones de la empresa Comercial de Cebos para la Pesca SL.
Como prueba de la apuesta emprendida, complementariamente también se ha solicitado un proyecto de I+D con CDTI para el “Desarrollo y optimización del cultivo integral de la gusana de sangre” , que tiene por finalidad avanzar en la optimización de aspectos interesantes para su cultivo.
No obstante, según explican desde CTAQUA, “para poder desarrollar industrialmente esta actividad hace falta optimizar y controlar la producción, así como diseñar un sistema de cultivo apto para el desarrollo de esta especie”.
Aunque los poliquetos Nereis virens y Marphysa sanguínea tienen biologías totalmente distintas y por tanto la tecnología que se desarrolle será también diferente, el principal cuello de botella de estas especies se sigue encontrando en la fase de reproducción y cultivo larvario.
Todos los expertos coinciden en la necesidad de hacer un esfuerzo en I+D para que se pueda hacer un cultivo industrial eficiente de estos invertebrados con amplias posibilidades comerciales.

