Madrid 3/01/2020 – Si las cuentas le salen a Pedro Sánchez después de la festividad de Reyes es posible que España cuente con un gobierno de coalición encabezado por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), Unidas Podemos, y que contará con el apoyo de una suerte de partidos regionalistas y separatistas.
Entonces será el momento de hacer política presupuestaria, conocer quien dirigirá la cartera del Ministerio de Agricultura y Pesca y de volver a poner en el debate la necesidad de bajar el IVA (Impuesto de Valor Añadido) del pescado del 10 por ciento actual a uno superreducido del 4 por ciento, tal y como ya ocurre con los productos considerados de primera necesidad como el pan, la leche o los huevos.
Se trata de una lucha del sector que se remonta a, al menos, al año 2012, cuando se produjo una subida del IVA reducido del 8 al 10 por ciento actual. Entonces, la patronal ya avisó de que esta subida del 25 por ciento en el impuesto, provocaría la contracción del consumo, en un escenario ya de por sí de bajada de la demanda.
Cinco años después, y a pesar de que los hogares españoles gastaron en 2017 8.971 millones de euros en pescados y mariscos, se ha visto cómo, en la última década, ha caído el consumo un 11 por ciento.
Al bajar el tipo impositivo de IVA se produciría una supuesta caída de la recaudación que, en opinión del sector, se vería compensada por un mayor consumo de productos pesqueros y la reducción del gasto sanitario a medio plazo. En este sentido, también recuerdan que, en países de nuestro entorno económico como Francia o Alemania, el IVA aplicable a estos productos es de 5,5 y 6 por ciento respectivamente; e incluso en el Reino Unido es del 0 por ciento.

