Cartaya (Huelva) 23/05/2014 – Los empresarios piscícolas andaluces emprendieron hace unos años un largo camino para posicionar sus doradas y lubinas bajo la marca Pescado de Estero en los lineales de las principales cadenas de distribución minorista de la Península Ibérica.
Este proceso y la creencia en su modelo de producción sostenible y respetuoso con el medio ambiente ha permitido, junto con la inversión realizada, incluso durante los años de crisis que, al contrario de la tendencia general de caída de volumen de producción en el cultivo de estas especies en el Mediterráneo, y en España, se haya revertido la tendencia bajista y hayan incrementado sus volúmenes de dorada y lubina.
Ahora, y una vez superada la primera fase en el posicionamiento de la marca Pescado de Estero, la estrategia de la Organización de Productores de Piscicultura Marina de Andalucía (OPP-56) se focaliza en la penetración y apertura de nuevos mercados.
Esta marca de apoya en el diferencial de calidad que ofrece, unido a su sistema de producción en entornos naturales con diferentes niveles de protección.
En este sentido, el técnico de la OPP-56, Alfonso Macías explicó recientemente que, en esta estrategia, no cabe la posibilidad de ajustar los precios. A cambio la apuesta pasa por promocionar las ventas, hacer publicidad, mejorar la calidad del producto que se ofrece al cliente, mejorar la red de distribución, y la concentración en segmentos más estables, reduciendo clientes y eliminando aquellos no rentables.
Para alcanzar esto, las claves se encuentran en la diferenciación por la calidad de nuestro producto, la canalización y la concentración de la oferta a través de la OPP-56.
Con esto han conseguido la estandarización de los parámetros de calidad, la promoción más específica y efectiva.

