Vigo 08/04/2010 - El grupo gallego Pescanova prevé para este año un crecimiento menor que el experimentado en 2009 y la “maduración” de los proyectos acuícolas llevados a cabo por la empresa, como la planta de rodaballo de Mira (Portugal) que estará "a pleno rendimiento" en 2012.
Así lo aseguró ayer en rueda de prensa para informar sobre la junta ordinaria de accionistas el presidente de Pescanova, José Manuel Fernández de Sousa. Respecto a una posible estrategia de Pescanova debido al incremento del IVA, Fernández de Sousa recordó que en un mercado globalizado "tienes que ser competitivo".
"No lo mandamos nosotros, eso lo manda el mercado y se baja el precio por obligación", manifestó Fernández de Sousa, quien explicó que la decisión de compra en el consumidor "pasa por una comparación de precios".
En su intervención, el máximo responsable de la multinacional gallega destacó que no esperan un “crecimiento tan grande” en ventas durante 2010 como en el 2009, en el que el grupo obtuvo más de 1.472 millones de euros de facturación consolidada, lo que supone un crecimiento de más del 6 por ciento respecto al año anterior.
La memoria anual de 2009 refleja que el 53 por ciento de las ventas del Grupo se realizaron en España.
A juicio de Fernández de Sousa, la compañía "se fortaleció" en el plano industrial con la inauguración de nuevos proyectos, como la planta de Mira (Portugal), fortalecimiento que también se produjo, según explicó, en la "expansión" de Pescanova en otros países.
Además, manifestó su deseo de que los proyectos acuícolas "vayan madurando bien" para lograr un "crecimiento más sólido".
De modo paralelo, destacó que la multinacional es ahora "menos dependiente" de la actividad pesquera "exclusivamente" y del mercado español.
El promedio de trabajadores durante el ejercicio 2009 se situó en un total de 9.632 personas, frente a los 8.111 empleados del año anterior.
En la reunión del consejo se acordó la distribución de un dividendo bruto de 0,45 euros por cada acción, que los accionistas podrán hacer efectivo a partir del 12 de abril.
Además, se acordó facultar al consejo de administración para que en los próximos cinco años pueda adquirir "derivativamente" acciones de la Sociedad hasta la cifra legalmente permitida del 10 por ciento del capital social.
También se autorizó facultar al consejo para que durante los siguientes cinco años pueda emitir bonos, obligaciones, participaciones preferentes y otros valores no convertibles en acciones, cuyo importe no será superior a 250 millones de euros.
Asimismo, se decidió facultar al consejo para que, también en el plazo de cinco años, pueda ordenar el aumento del capital social, en una o varias veces, hasta la suma máxima de 58,3 millones de euros.

