Conservas de dorada y lubina ecológica /Foto misPeces
Gijón 03/10/2013 – La producción ecológica de dorada y lubina de Grupo Culmarex se propuso como línea de diversificación del negocio en 2008. Un año después, en 2009, se inició un proyecto piloto CDTI que evaluaría tanto la producción como la comercialización en dos jaulas de cultivo, una para dorada y la otra para lubina. Sabían que no sería un proceso fácil debido a que se tenía que trabajar con un mercado nicho, aún reducido y con su propia problemática.
Sin embargo, a finales de este mes, dos años después de finalizar el proyecto, han decidido ampliar a 12 el número de jaulas que destinarán a la producción ecológica de dorada y lubina en Piscifactoría de Aguadulce, en Almería, según informó la responsable de I+D de Grupo Culmarex, Mariló López, durante su intervención en la sesión técnica de diversificación del XIV Congreso Nacional de Acuicultura.
Esto representa pasar de una producción de 300 toneladas en 2012 y 420 toneladas de cosecha previstas en 2013, a aumentar la superficie ocupada para esta modalidad de cultivo y elevar a 1.000 toneladas la producción.
Según explicó Mariló López, en el ámbito de la producción, los problemas no son muy diferentes a los del cultivo convencional. A pesar de ello, se encarecen los costes de la actividad, ya que suben un 30 por ciento principalmente por trabajar con piensos más caros, con mayor contenido en harina de pescado, procedente de pesquerías certificadas y soja ecológica. Otros costes relacionados con la producción se encuentran en el mantenimiento y la periodicidad en la que se deben realizar los despesques, lo que implica un coste adicional.
Aunque el precio de venta es superior al producto convencional, solo es un 13 por ciento mayor. Esto significa que se trabajan con menores márgenes. Otro problema que implica incurrir en mayores costes lo encontraron en la distribución del producto.
Por ello, desde Culmarex se han servido de la certificación y la transformación para dar valor añadido a esta producción. Mientras que, para superar los problemas de distribución, se han apoyado en estrategias de diversificación de formatos, a través de la producción de latas y conservas en aceite y salmuera. Con las conservas en aceite se consiguen cinco años de vida útil y con la salmuera cuatro, indicó López.
Finalmente y como conclusión de la experta, el mercado de la dorada y lubina ecológica es aún pequeño pero con buena aceptación en Francia y Alemania, Reino Unido y países escandinavos. Se debe tener en cuenta que los canales de distribución son distintos a los del pescado tradicional.

