El presidente de la Asociación de Piscicultores Italianos (API), Pier Antonio Salvador considera importante trabajar en el cambio generacional de la acuicultura, para asegurar el relevo con jóvenes interesados en este sector, y en una Certificación de Acuicultura Sostenible, reconocida y respaldada desde el Ministerio de Agricultura, y que sirva para facilitar la identificación de productos de calidad en un mercado competitivo como el italiano.
En un artículo publicado en el sitio oficial de la API, explica cómo los jóvenes enfrentan dificultades para ingresar al sector, por lo que será importante que los fondos europeos creen líneas específicas que promuevan la innovación y la colaboración entre universidades.
Pier Antonio Salvador sugiere que esta colaboración podría implicar una relación más estrecha con las Universidades a través de la implementación de prácticas profesionales y oportunidades de capacitación después de que los estudiantes se gradúen. Todo ello, como señala, podría generar un encuentro virtuoso entre la demanda y la oferta de personal del sector, evitando que los mejores perfiles “sean absorbidos por el sector público”.
Pier Antonio Salvador define en una frase la idea, “si en la acuicultura hay cada vez más historias de jóvenes que deciden dedicarse a la cría de peces, significa que respondemos a su ambición de sostenibilidad”.
De Roma a Bruselas, de la UE a la FAO, "nuestro objetivo es transmitir nuestro conocimiento y experiencia para un futuro alimentario más equilibrado y respetuoso con el planeta", añade Salvador.
Como enfoque proponen impulsar la iniciativa “Acuicultura Joven”, que se está llevando a cabo dentro del Plan Nacional Trienal de Pesca y Acuicultura del Ministerio MASAF para 2023.
Con esto, añade, se conseguiría promover y valorar a los jóvenes involucrados en la acuicultura, la restauración, la investigación científica y la alimentación saludable, siempre “prestando especial atención al medio ambiente y la sostenibilidad”.
Otra iniciativa para acuicultores es la Certificación de Acuicultura Sostenible. A diferencia de otras certificaciones similares de carácter privado, añade, esta cuenta con el apoyo del Ministerio de Agricultura. Esta certificación, “da mayor protección a los consumidores, quienes pueden identificar fácilmente productos de calidad”. Para llegar a más personas, esta certificación también se está promoviendo en el canal HORECA (Hostelería, Restauración, Catering).
Los consumidores también se benefician de una etiqueta de confianza. En numerosas ocasiones, señala, los compradores de pescado y marisco se pierden entre etiquetas y denominaciones de origen. Necesitamos consumidores informados, pero con tantos identificativos no lo conseguimos.
Tener una marca reconocible y respaldada por el Ministerio lo simplifica todo, especialmente en un mercado competitivo como el italiano. Además de la calidad y la seguridad alimentaria, el pescado de cultivo representa una propuesta democrática para el consumo de recursos pesqueros en momentos de inflación de precios al consumidor.
Puede acceder al artículo original aquí: Acquacultura Sostenible, un Incentivo per i Giovani

