Pescadería en Bologna (Italia) | @misPeces
La Asociación de Piscicultores Italianos, que representa al 90% de la producción de este país, ha presentado en audiencia de la XIII comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados de Italia la problemática y los asuntos más importantes a los que se debe hacer frente para el desarrollo en los próximos de una acuicultura nacional más competitiva.
La audición llega en un momento importante para visibilizar la actividad acuícola en el panorama político del país transalpino ya que se acaba de poner en marcha una nueva legislatura en Italia.
Han participado en representación de la API, Marco Gilmozzi, vicepresidente; Andrea Fabris, director; Claudio Pedroni, consejero; Cristina Pozzi, abogada.
La acuicultura como señaló Andrea Fabris es una actividad sostenible en los aspectos sociales, económicos y ambientales que mejora la autosuficiencia alimentaria de Italia, contribuye a reducir la dependencia del transporte de largo recorrido y puede autoabastecer el consumo de productos de pescado y marisco de la Unión Europea.
Muchas de las problemáticas abordadas en esta audición no son únicas de los productores italianos, y son compartidas por sus colegas en otros países como, por ejemplo, España. Por eso y con objeto de visibilizar esta problemática y cómo es la visión de la API, en misPeces hemos recopilado los asuntos propuestos como más “urgentes”, y que, como explicaron desde la Asociación, “deben ser tratadas en esta legislatura”.
Una de ellas es la duración de las concesiones en dominio público de las empresas de acuicultura y los procedimientos para su asignación. En este sentido, Claudio Pedroni consejero de la API y Cristina Pozzi, abogada, explicaron que, dada la naturaleza de la actividad “y con el ánimo de dar mayor seguridad a las empresas de pesca y de acuicultura concesionarias”, es “urgente aclarar en una normativa de rango primario” la duración de las concesiones o, la especificación de un plazo de concesión “que permita el pleno rendimiento de las inversiones realizadas o por completar”.
Como explicó Pozzi, muchas empresas han realizado inversiones millonarias en los últimos años y es deseable que se indique “un plazo preciso y explícito para minimizar la interpretabilidad” y que se pueda recibir el retorno adecuado a esta inversión.
Por su parte, Marco Gilmozzi puso el foco en la necesidad de hacer frente a los costes de la electricidad para hacerlas más competitivas frente a productores de otros países. Por eso, como indicó Gilmozzi, los productores pedimos “cerrar la brecha” a través de una disposición específica que las incluya dentro de la lista de empresas “intensivas en el uso de la energía” para que puedan beneficiarse aquellas plantas acuícolas terrestres, ya sea de agua dulce o marina, de la reducción de tarifas conforme establece la Autoridad de Energía.
Dentro de este contexto de ahorro energético, pidieron que se les dé la oportunidad de poder “desarrollar instalaciones fotovoltaicas y otras estructuras innovadoras en la producción energética” sobre otras partes de la instalación acuícola que no sean edificios, como, por ejemplo, los estanques de producción. Esta producción eléctrica, añadió, iría para el autoabastecimiento energético y nunca para la venta a terceros.
Otro punto importante para Gilmozzi es el de la trazabilidad del producto pesquero y acuícola en toda la cadena de valor. La información a los consumidores del canal HORECA (Hostelería, Restauración y Catering) según explicó no es transparente. A través de un etiquetado obligatorio indicando el origen, si es de pesca o de acuicultura, y el país de origen, al igual que se obliga en la venta minorista en supermercados o pescaderías mejoraría este aspecto.
A este respecto, Andrea Fabris añadió que obligar al canal HORECA a un correcto etiquetado ayudará a la venta del pescado italiano, sea de pesca o de acuicultura, y es “una protección” que viene recogida en la Ley del Consumidor.
Finalmente, y teniendo en cuenta que el Fondo Europeo Marítimo, y de la Pesca (FEMP) prevé compensaciones para los piscicultores por la pérdida de ingresos y subida de costes como consecuencia de la invasión rusa de Ucrania, se pide al Ministerio de Agricultura que se activen éstas “al menor tiempo posible” y que se utilicen “los fondos residuales” para esta finalidad, así como que “se active” un procedimiento similar para el futuro Fondo Europeo, Marítimo, de la Pesca y la Acuicultura (FEMPA 2021 – 2027).
Algunos datos de la producción italiana
Durante la audición, Andrea Fabris, director de la API presentó a los diputados algunos datos productivos de la actividad piscícola italiana. En el país transalpino se produjeron 180 000 toneladas de pescados y mariscos de crianza, que alcanzaron un valor de 500 millones de euros.
Un sector que cuenta en la actualidad con 850 sitios productivos en los que se lleva a cabo el cultivo de 25 especies diferentes de agua dulce y marina. De este total, el 60% se concentran en el norte del país, el 15% en el centro y el 25% al sur.
Como datos destacables, señaló Fabris, la especie más producida es la trucha arcoíris con 35 000 toneladas, seguidas de dorada y lubina con 17 000 toneladas. En Italia, por otra parte, se producen 130 millones de juveniles de especies marinas en la fase criadero, buena parte de estos se destina a la exportación.
Italia es dentro de Europa el mayor productor de caviar de esturión con 55 toneladas.

