Piscifactoría de Rodaballos de Mira /Google Earth
Mira (Portugal) 13/02/2017 – Los algo más de 13.000 habitantes del pequeño municipio portugués de Praia de Mira, en Coimbra, viven con especial interés y, por que no decirlo, preocupación el desenlace de la piscifactoría de rodaballos de Acuinova Portugal.
Una expectación ha ido en aumento después de haberse conocido que Nueva Pescanova, empresa matriz de Acuinova Portugal, quiera salvar la planta a través de la solicitud de un Proceso Especial de Revitalización de Empresas (PER).
En este sentido, el alcalde de Praia de Mira, Raul Almeida ha asegurado que sigue de cerca todo lo relacionado con la piscifactoría de Acuinova y las negociaciones realizadas en enero con la Agencia para la Inversión y Comercio Exterior de Portugal (AICEP) en su solicitud de PER y la entrada de nuevos accionistas privados.
En un comunicado escueto de Acuinova la compañía venía a confirmar que “no está previsto que se produzca ninguna reestructuración o despidos”, garantizándose también que “están al día de todos los pagos, incluyendo salarios e impuestos” y solo están pendiente del pago a acreedores.
Cabe recordar que esta piscifactoría se diseñó para producir 7.000 toneladas métricas de rodaballo que nunca pudo funcionar a pleno rendimiento debido a “problemas en la construcción”. Sin embargo, actualmente es capaz de producir entre 1.900 y 2.300 toneladas métricas de rodaballo, da empleo a 127 trabajadores y en 2016 se mantuvo con un EBITDA positivo.
Actualmente la deuda de la piscifactoría ronda los 100 millones de euros, divididos en 30 millones de euros con empresas del Grupo Pescanova y 70 millones de euros con la banca acreedora.

