Orotava (Tenerife) 21/09/2017 – El Centro Cinegético y Piscifactoría de Aguamansa, de titularidad pública ubicado en la Orotava, Tenerife, ha estado en el centro de la polémica estos días por el uso de un antibiótico autorizado “puntualmente” y bajo prescripción de un facultativo.
Todo el revuelo ha venido generado por un informe técnico elaborado en julio pasado por una sección de especialistas en sanidad animal y ajena a la gestión de la piscifactoría, pero también integrada en la Corporación insular, en la que se reprocha al servicio de Gestión Forestal, que está a cargo de la piscifactoría, por el uso de este fármaco, y el posterior, “vertido de aguas con excrementos al canal del norte”, calificando lo ocurrido de “gravísimo problema de salud para las personas”.
Es por esto que el cabildo de Tenerife ha tenido que desmentir que se contaminaran aguas a causa de este antibiótico y ha explicado que "el tratamiento con medicamentos a los peces que se cultivan en piscifactoría es una práctica habitual en el cultivo de peces en cualquier planta de producción y cumple con las directrices de seguridad que marca la ley para garantizar su consumo humano".
En cuanto a la naturaleza de la medicación proporcionada, la Institución afirmó que "el antibiótico suministrado a los peces de la piscifactoría de Aguamansa fue prescrito por un veterinario facultativo y se utiliza habitualmente en las piscifactorías de España con el objetivo de prevenir enfermedades derivadas del aumento de la temperatura del agua. En el caso concreto de Tenerife, se viene utilizando hace más de 10 años sin incidencias".
En el comunicado emitido al respecto, el gobierno insular subrayó que "el suministro se realizó de manera puntual el pasado mes de junio, tal y como se ha hecho en años anteriores, sin que se haya registrado ningún incidente ni riesgo de contaminación para la población".
Según afirmaba la mencionada nota informativa "la comercialización de los peces que se cultiva en esta piscifactoría cumple con los protocolos de seguridad y respeta el periodo de supresión necesario del medicamento".
Fuentes veterinarias cosultadas por misPeces explican que el antibiótico suministrado, al contrario a cómo se ha informado en medios de comunicación no es el florfenicol, si no florfenicol, un derivado del anterior.
Cabe recordar que la piscifactoría de la Orotava se creó en 1971 por el Estado y en ella se crían y engordan truchas. Actualmente la piscifactoría está adscrita al área de Medioambiente del Cabildo de Tenerife, estando bajo el servicio de la Gestión Forestal.

