La combinación de acuicultura y parques eólicos en mar abierto ofrecen muchas posibilidades de uso inteligente del espacio marino, como se ha venido informando sucesivamente en misPeces.
Se trata de generar energía limpia y a su vez sacar el máximo rendimiento al espacio. Algo que han sabido entender rápidamente en el norte de Europa, y más concretamente en el mar del norte holandés.
Este uso del espacio marino permite reducir los conflictos con otros usos más costeros como el turismo o la pesca.
Sin embargo, el desarrollo de esta tecnología tan innovadora no está exenta de retos relacionados con las fuerzas de la naturaleza y las plataforma son propensas a sufrir alta corrosión y bio-fouling que acaban reduciendo la vida útil de éstas.
Los expertos estiman que las actividades de operación y mantenimiento de estas grandes estructuras inciden entre el 25 y el 30 por ciento de los costes totales del ciclo de vida de los parques eólicos marinos, lo que reduce el rendimiento económico de las mismas.
Estos problemas logísticos relacionados con las operaciones y mantenimiento podrían reducirse, compartirse, o generar sinergias con otros usuarios potenciales, como los de la acuicultura offshore.
Un estudio recientemente publicado en 2014 por Sander Lagerveld calcula que se podrían reducir estos costes un 10 por ciento si se combinan con operaciones de acuicultura.
Entre las sinergias que se podrían generar entre ambas industrias se encuentra la de utilizar el mismo buque de apoyo para ambas actividades, la posibilidad de compartir el personal en todas las instalaciones y el control de las operaciones.
Sin embargo, para que ambos sectores puedan trabajar en un mismo espacio es importante conocer con profundidad las necesidades tecnológicas de cada una de ellas y sus respectivos costes operacionales y de mantenimiento.
En el caso del sector de la acuicultura este tipo de estructuras oceánicas están sujetas a mayores retos y están todavía en sus inicios y, por tanto, existen pocos datos reales que puedan ayudar a reducir costes.
Sin embargo parece relativamente claro que existen aspectos positivos de alejar de la costa las jaulas de acuicultura como serían una mejor disponibilidad de aguas con calidad oceánica e hidrodinámica que permitiría reducir el riesgo de enfermedades y permitiría una mejor dispersión de los nutrientes no aprovechados y las heces.

