Investigadores CSIC - ULE
León 28/01/2016 - Un grupo de científicos del Instituto de Ganadería de Montaña (IGM) del CSIC y la Universidad de León han recibido ha recogido recientemente el III Premio Andrés Pintaluba, S.A. "Carlos Luis de Cuenca y Esteban" de la Real Academia de Ciencias Veterinarias de España en su edición de 2015 por un trabajo en torno al uso de microalgas marinas en la alimentación de ovejas y el síndrome de baja grasa en la leche.
Según explican los investigadores, la suplementación de la dieta de ovejas lecheras con microalgas marinas modifica la composición de la grasa láctea hacia un perfil de ácidos grasos potencialmente más saludable para el consumidor, pero produce el síndrome de baja grasa en la leche, impidiendo su aplicación práctica.
Si bien no se ha corregido este problema, el estudio de los microorganismos responsables de la digestión de los lípidos y el de los genes que, debido a la nutrición, se activan o se inhiben en la secreción de grasas en la leche dan un interés al estudio, reconocido por el premio, y abren dos nuevas líneas de investigación al equipo, en especial, en su vertiente genética.
Basándose en observaciones recogidas tras cuatro semanas de consumo de microalgas marinas, surgió la hipótesis de una posible adaptación de la microbiota ruminal a este aditivo que permitiera revertir su efecto negativo. Para estudiar dicha hipótesis, se planteó un estudio que examinara la persistencia de la respuesta de ovejas lecheras a la inclusión de microalgas marinas (0,8 por ciento) en su dieta, durante ocho semanas, en términos de rendimiento productivo y perfil lipídico de la leche, así como los cambios en las poblaciones bacterianas del rumen y la expresión de los principales genes candidatos relacionados con la lipogénesis mamaria.
Los resultados obtenidos apuntan a una mejora del valor nutricional de la leche (por ejemplo, con una mayor concentración de ácido linoleico conjugado), pero la caída del porcentaje de grasa (17 por ciento) se mantuvo a lo largo del ensayo, lo cual obliga a rechazar la hipótesis de la adaptación de la microbiota ruminal. Los análisis de pirosecuenciación realizados aportaron asimismo información muy relevante, ya que la mayoría de las bacterias afectadas por las microalgas, aún sin cultivar, no pertenecen a los grupos tradicionalmente relacionados con la biohidrogenación ruminal. Por su parte, los resultados de abundancia de ARN mensajero sugieren una limitada implicación de la regulación transcripcional en esta respuesta.
El equipo está formado por Pablo G. Toral, Gonzalo Hervás, Álvaro Belenguer, Tamara Castro-Carrera, David Carreño, Elena Bichi y Pilar de Frutos, del Departamento de Nutrición y Producción de Herbívoros del IGM, ya lleva años trabajando en mejorar el perfil de los ácidos grasos presentes en la leche de oveja, a fin de conseguir las propiedades saludables de este producto en el consumidor, y en concreto, la presencia de ácido linoleico conjugado, dada su acción potencialmente anticancerígena y por reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, explicó ayer Pablo G. Toral.

