Reino Unido 3/07/2018 – Con el BREXIT a la vuelta de la esquina, la preocupación en el sector acuícola de Escocia va en aumento, ya que está en juego la estabilidad de una industria que en esta región representa en valor 600 millones de libras anuales y 2.500 puestos de trabajo en áreas rurales.
Ante la posibilidad, cada vez mayor, de un BREXIT duro las grandes preocupaciones en el sector están en cómo se verán afectadas las exportaciones, como posibles retrasos por inspecciones fronterizas y subidas de aranceles. También hay temor de que se vea afectada la fuerza de trabajo, en las tareas de cosechado y transformado al dificultarse la entrada de trabajadores de Estados miembros de la Unión Europea como Polonia o Estonia.
Lo cierto es que un informe reciente publicado por el Gobierno escocés cifra la posible reducción del sector en 85 millones de libras (96,4 millones de euros).
No obstante y debido a la falta de concreciones en la salida del Reino Unido de la UE-28, todo puede ocurrir. Por ello, desde el Gobierno escocés se plantean cuatro posible escenarios en los que se vería envuelto el sector pesquero, desde la eliminación de todos los aranceles de exportación, un acuerdo comercial del Reino Unido y la UE-27 como la que hay con Noruega, o medidas arancelarias de distinto nivel.

