Vigo 24/10/2014 - El mejillón (Mytillus Galloprovinciallis) mantiene sus compuestos bioactivos intactos después del proceso de fabricación de las conservas en los que son sometidos a cocción al vapor, fritura y posterior esterilización.
Estos son algunos resultados obtenidos en el estudio que se desarrolla en el marco del proyecto Galiat 6+7, que desarrolla el Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC y Friscos, y que estudia este bivalvo como fuente natural de compuestos bioactivos como las betaínas y los ácidos grasos poliinsaturados Omega 3 de cadena larga.
El mejor conocimiento de cómo se conservan estos compuestos bioactivos, así como el estudio estacional de estos nutrientes, son las principales líneas de investigación.
La primera parte del proyecto, realizado con el muestreo de mejillones extraídos en invierno, ya ha finalizado con los análisis de los ácidos grasos poliinsaturados de cadena larga omega 3 y las betaínas, en la materia prima fresca, cocida, cocida frita y enlatada.
El análisis de los datos pone de relieve que las distintas modalidades de conserva presentan un notable contenido de estos nutrientes beneficiosos para la salud destacando los ácidos grasos omega-3 eicosapentaenoico (EPA) y docosahexaenoico (DHA).
La segunda fase de esta vertiente de investigación será realizar las comprobaciones pertinentes con mejillones extraídos en verano.
Respecto al contenido de betaínas, moléculas muy poco estudiadas en el mejillón gallego, que ejercen una acción saludable sobre el organismo y son nutrientes importantes para la prevención de enfermedades crónicas y alteraciones metabólicas, cabe destacar que, tanto el mejillón fresco como el mejillón en conserva muestran una concentración elevada de estos compuestos.
Otra de las líneas de investigación se desarrolla en colaboración con el Departamento de Farmacología de la Universidad de Santiago de Compostela, que analiza el posible efecto anticancerígeno y antimetastásico de determinadas moléculas presentes en los mejillones.
Asimismo, se está analizando el efecto cardiosaludable al incluir el consumo habitual de mejillones en el menú basado en la dieta Atlántica proporcionado a 250 familias que participan en el ensayo clínico de GALIAT 6+7.
Este menú ha sido calibrado por nutricionistas de la Unidad de Nutrición Pediátrica del Hospital Clínico de Santiago, área de Gestión Integrada-USC y elaborado culinariamente por la Escuela de Hostelería Belarmino Fernández Iglesias.

