Investigadores durante la reunión de lanzamiento del proyecto /AZTI
Bilbao 27/09/2019 – El Centro Tecnológico de investigación Azti lidera el proyecto Summer, una iniciativa que busca generar conocimiento sobre los peces mesopelágicos, que habitan entre 200 y 1.000 metros de profundidad, y que representan “el mayor y último recurso vivo salvaje que la humanidad aún no ha explorado”.
El estudio establecerá un protocolo para estimar la biomasa de estos peces, así como las posibilidades que ofrecería su utilización y los riesgos asociados con el fin de evaluar si se pueden explotar de una forma sostenible.
El proyecto, que se prolongará hasta 2023, cuenta con un presupuesto de 6,5 millones de euros y la participación de 22 centros de investigación y empresas a nivel internacional.
Según investigaciones recientes, la biomasa de peces en esta zona podría ser de 10.000 millones de toneladas, cifra 10 veces mayor que la de todos los demás peces juntos, lo que los sitúa como el mayor y último recurso vivo que la humanidad aún no ha explotado.
Como señalan desde Azti, el interés por explorar esta biomasa potencial de los peces mesopelágicos ha venido suscitada por las posibilidades que pueden tener como fuente de alimentación para la acuicultura, harinas de pescado o productos nutracéuticos y farmacéuticos.
En concreto, el proyecto establecerá un protocolo para mejorar la precisión de las estimas de la biomasa de los peces mesopelágicos y cuantificará los servicios ecosistémicos que puede proporcionar, es decir, el conjunto de beneficios que se derivan o pueden derivarse de estos organismos como, por ejemplo, fuente de alimento para la acuicultura o su función tanto en la cadena trófica como en la regulación del clima.
“En el marco del proyecto también determinaremos cómo contribuyen estos organismos al secuestro del dióxido de carbono atmosférico y exploraremos el uso potencial del pescado mesopelágico en las industrias de harina de pescados y alimentos procesados, así como fuente de compuestos bioactivos para productos farmacéuticos y nutracéuticos”, explica el director científico de AZTI, Xabier Irigoien.
Para conseguir sus objetivos, el proyecto contempla recoger muestras de la comunidad mesopelágica, que sirve en la actualidad como alimento de organismos de alto nivel trófico y de enorme importancia económica o cultural como calamares, atunes, tiburones, mantarrayas, peces de aguas profundas, aves y mamíferos marinos.

